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jueves, 20 de noviembre de 2014

Caja Madrid / Bankia: negros estómagos agradecidos a Blesa y Rato

Miguel Blesa y Rodrigo Rato
Miguel Blesa y Rodrigo Rato.
​Frecuentemente se utiliza la expresión "meter la mano en la caja", para referirse a quien se ha apropiado del dinero ajeno. En la empresa privada es un claro, comprensible y legalmente procedente motivo de despido (disciplinario). La jurisdicción social dictaminará si la causa defendida y pruebas aportadas por la parte patronal son merecedoras del máximo castigo; o bien sentenciará la improcedencia del despido y la consiguiente indemnización del trabajador. En cualquier caso, salvo retorno al puesto de trabajo por causas de nulidad u opción de readmisión, el trabajador o trabajadora ya llevarán tiempo en la calle.

En la banca dicha máxima adquiere dimensión de mandamiento. Se supone que quienes se dedican a comprar y vender dinero (y especular con él) deben de cuidar al máximo el dinero físico y virtual de sus cajas fuertes. En las extintas cajas de ahorro (actuales bancos "nacionalizados"), podríamos decir que existía (o debería haber existido) un peldaño más de exigencia y ética; al tratarse de entidades dotadas de obra social y un estatus especial carente de acciones bursátiles.

Recuerdo los discursos de la dirección de relaciones laborales de Caja Madrid/Bankia, cuando trabajaba en la Caja (lo hice durante casi treinta años), y actuaba en calidad de representante unitario de los trabajadores y representante sindical​.​ ​E​xpresa​ba​ su pesar, ​cuando tenía que sancionar y despedir a padres de familia. Ya saben, "por meter la mano en la caja". Lástima que no pudieran experimentar tales sensaciones con los ladrones y saqueadores que gobernaban la centenaria institución.

Mucho se ha hablado del asunto de las tarjetas negras/'blacks'/opacas. Como ya se ha dicho, su existencia en sí misma y su opacidad fiscal son reprobables y repugnantes "per se". Pero el origen no resta importancia a la aplicación y uso.

Mientras a los trabajadores de Caja Madrid, en sus desplazamientos profesionales y de formación, se les daba el clásico 'ticket restaurant' para comer un menú, y tenían que liquidar y documentar (como debe ser) cualquier kilómetro gastado en gasolina, metro, autobús, o taxi; sus directivos, ejecutivos y consejeros, se pegaban la vida padre. Ya conocen los millones de euros públicos empleados en comilonas y viajes de placer con la familia (o sin ella), clubs de alterne, discotecas, safaris, joyas, arte sacro, etc., etc.

Al tiempo que en las mesas de negociación se regateaba (y negaba) cada euro de mejora retributiva y social de los empleados, tanto en la Entidad como en el sector de Ahorro; sus mandamases se fijaban retribuciones millonarias. Emolumentos que debían parecerles escasos, al "complementarse" con tarjetas de empresa. Ni Miguel Blesa ni Rodrigo Rato se enteraban de lo que llevaban en la cartera. Ildefonso Sánchez Barcoj (otro de los grandes agraciados de las tarjetas)​ –que sólo era el director financiero–​, ha dicho que las tarjetas de empresa dependían de la secretaría de Presidencia.

Y qué decir de Auditoría (la interna de Caja Madrid, sin olvidamos de la ausente del Banco de España). La misma auditoría que escrutaba informáticamente hasta el último euro de movimiento en las tarjetas y cuentas de los empleados​ –y, si presumía cualquier movimiento "anómalo", daba parte a Relaciones Laborales, que podía incoar expediente disciplinario–​, resulta que no se enteró de los millones anotados en cuentas contables de fraudes de tarjetas y gastos de representación.

Tampoco pasan desapercibidos los regalos por la asistencia a las asambleas generales (habitualmente se celebraban varias al año). De estos "presentes" no se libra nadie: políticos, empresarios, sindicalistas, prohombres... Teléfonos móviles, agendas electrónicas, ultraportátiles ('netbooks'), etc. Muchas decenas de miles de euros por cumplir con la obligación de asistir a las asambleas​. Así se contentaba, como a los niños, a los consejeros que no estaban dentro del círculo 'vip' de las 'black'.​

El sindicato al que pertenecía (federado a la anarcosindicalista CGT) consiguió un representante en la Asamblea General​.​ ​E​l cual aceptaba también (generalmente en silencio) los obsequios de asistencia. Este mismo representante (sin tarjeta de empresa​; no pertenecíamos al grupo de sindicatos "oficiales" e "institucionales"​) ingresaba a la sección sindical los emolumentos por la asistencia a las asambleas​.​ ​E​so sí, a su manera: restaba a la cantidad percibida el tipo máximo de retención del IRPF. No hubo forma de hacerle entrar en la cabeza que, anualmente y coincidiendo con la declaración de la renta, tenía que ajustar cuentas y ver el impacto real en su declaración (bien a favor, bien en contra).

La alegría, por el hito de que un sindicato alternativo ("minoritario", utilizando la terminología oficial) consiguiera un representante en la Asamblea, pronto se olvidó. Es cierto que éramos la única organización sindical que hacía un discurso crítico y de denuncia; que votaba en contra (o se abstenía) ante el obscurantismo en la gestión (incluidas las cuentas anuales). Pero no es menos cierto que sudaba tinta cada vez que había que consensuar, en el secretariado permanente y la sección sindical, y con "nuestro" consejero general, las intervenciones y el sentido del voto. Hay que recordar que estos puestos de representación (en este caso por la parte social) son personales e intransferibles; y que no puede evitarse que los consejeros hagan lo que ​les plazca.

No hablamos del clásico Lazarillo de Tormes, que distrae alimentos a su amo ciego, para no morir de hambre. Se trata de ​"​si al de al lado se lo dan, yo no voy a ser menos​"​. El puesto está a mi servicio, yo no estoy al servicio del puesto. La poltrona es mía y, si nadie me lo impide, por el mayor número posible de años; y, si el tiempo apremia, a aprovechar intensamente mientras dure. La avaricia y falta de escrúpulos explican el viaje desde el menudeo de los trajes regalados, ​de las comidas y bebidas espirituosas, ​hasta el dinero público dilapidado en faraónicas e inútiles obras. De la financiación ilegal de partidos, obras de reforma en ​sus ​sedes y campañas electorales (PP), a las cuentas multimillonarias en Suiza​;​ con dinero negro a raudales. La corrupción existe porque hay corruptores y corruptos dispuestos a corromperse.

Estaría bien que los que defienden la extinción de las cajas de ahorro, entidades politizadas donde las haya, y también, alaban el sistema bancario español y europeo, nos explicaran varias cosas. Por qué nos gastamos decenas de millones de euros públicos en nacionalizar entidades para privatizarlas después, sin recuperar los millones utilizados en el rescate –una mentira más del Gobierno–. Por qué no consideran rescate a la banca "sociedad anónima", los millones que recibieron del BCE, con los cuales especulaban impúdica e impunemente. Si las cajas de ahorro (y sus obras sociales) eran tan ineficientes y despilfarradoras, cómo es posible que Kutxabank (fusión "fría" de las tres cajas vascas: BBK, Kutxa y Caja Vital, y la andaluza CajaSur), según las pruebas de "estrés" del Banco Central Europeo y la Autoridad Bancaria Europea, es el más solvente del sistema financiero español.

No es de extrañar que Blesa aguantara tres lustros haciendo lo que le daba la real gana. Llegó con un pacto político-sindical, PP​ ​-​ ​CC OO. Arruinó Caja Madrid, y estafó a miles de preferentistas. Y Rato firmó la sentencia de muerte de la tricentenaria Caja, y expulsó a cientos de empleados, en forma de Bankia. Los estómagos agradecidos que les pusieron, apoyaron y mantuvieron​ (a ellos y a toda su tropa)​, deben de estar tan negros como las famosas tarjetas.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Mirar con los ojos cerrados

“Nacemos solos, vivimos solos, morimos solos. Solo a través del amor y la amistad podemos crearnos la ilusión por un momento, de que no estamos solos” (Orson Welles​). Entre ambas íntimas soledades biológicas, y también físicas, del nacimiento y de la muerte, nos queda el camino (más o menos largo) de la vida.

He estado convaleciente —aún lo estoy, reincorporándome paulatinamente al mundo de los videntes— durante varias semanas, debido a una intervención quirúrgica ocular de vítreo-retina. Son varias las reflexiones de la experiencia. El aprecio de la salud resalta cuando careces de ella; el recuerdo de la falta de visión, en sus últimos años de vida, de mi madre; la mayor comprensión, y solidaridad, con los invidentes y personas con problemas visuales. Y el privilegio de haber sido intervenido en pocos días; y el apoyo y cuidados de mi familia más cercana.

También he comprobado lo efímero y etéreo de la vida digital. Si en las redes sociales no tuiteas y retuiteas, publicas en el muro, pulsas un "me gusta" o un "más"; entras en un estado de coma vegetativo virtual. La amistad digital queda absorbida por la impersonalidad electrónica de Internet.

La dificultad para leer, y el deslumbramiento y molestias originadas por la luz y las pantallas, me conducían a descansar cerrando los ojos intermitentemente. A ratos escuchaba música, a ratos escuchaba la radio; y también escuchaba la televisión. En esta oscuridad terapéutica y sonora, he ido observando y apuntando retazos sobre las reflexiones de los acontecimientos, sociales y políticos, de estas últimas semanas.

Hace años que distintos juristas, atrevidos en su momento, advirtieron de la dudosa legalidad de la llamada "doctrina Parot". Se hizo ingeniería jurídica para sortear el principio de irretroactividad penal. El retraso de más de dos décadas en modificar el Código Penal de 1973 (franquista), se pretendió suplir actuando sobre los beneficios penitenciarios en el cumplimiento de las penas: aplicando la reducción de pena sobre la totalidad de la condena (y no sobre la pena máxima de prisión); elemento modificado en la reforma de 1995 (que entró en vigor en 1996). Y la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha dado la razón a esos juristas, sentenciando que dicha doctrina viola dos artículos de la Convención Europea de Derechos Humanos. De los diecisiete jueces (de reconocido prestigio) de la Gran Sala del TEDH, ha sido el "socialista" juez español el que ha "engañado" a otros quince; siendo "culpable" de la anulación de la doctrina y de la consiguiente puesta en libertad de asesinos en serie, terroristas y violadores.

Continuando con los razonamientos jurídicos, sin abandonarnos en los instintos y sentimientos viscerales, algo más desapercibida ha pasado una sentencia del Tribunal Constitucional (TC). Con una sala de lo social muy dividida, el alto tribunal considera que la extinción del contrato de trabajo en el período de prueba (desistimiento empresarial) de una embarazada (cuyo estado de gestación era, parece ser, desconocido por la empresa), no es despido nulo. El TC deniega el amparo ante un supuesto que, de haberse producido en un contrato con el período de prueba superado, se hubiese sentenciado como despido nulo. No hay lesión de derechos fundamentales; no hay vulneración de la tutela judicial efectiva, en relación con el derecho a la no discriminación por razón de sexo. Un coladero, para que los empresarios se deshagan de las trabajadoras embarazadas en los (cada vez más dilatados) períodos de prueba. Lo votos particulares de los magistrados que se negaron a apoyar semejante tesis, difícilmente van a sonrojar a los que firman la sentencia; ni a lavar los malos presagios con los que empieza la nueva etapa de mayoría conservadora en el tribunal. El reparto político de sillones, judiciales o no, impregna todo de una desagradable pestilencia.

Eurovegas. Por una vez Bruselas sirve para algo. A Al Capone no le encarcelaron por mafioso; le condenaron por fraude fiscal. El lupanar del Eurovegas-Alcorcón de Sheldon Adelson no se queda en Madrid. Y no por la negativa de los gobiernos estatal, autonómico y local, a disminuir (todavía más) los derechos laborales; o por la negativa a permitir que los camareros contraigan cáncer de pulmón por autorizar fumar (quebrando la ley antitabaco); o por regalarle una fiscalidad de saldo —y otra interminable lista de vergonzosas prebendas—. No se instala porque la Unión Europea considera que "atenta contra la libre competencia del juego". El decrépito Adelson se lleva su decrépito modelo de negocio a Asia. Probablemente les ha estado vacilando durante meses a Aguirre, González, Mato, Báñez, Rajoy...; mientras el Partido Popular se arrastraba y entonaba a coro un patético "Bienvenido Mister Adelson". Y posiblemente ha utilizado a España como moneda de cambio y regateo con otros destinos preferidos. No deja de ser paradójico: el Gobierno de España presume de que cada vez nos parecemos más a Asia —la Asia de Europa—, con las bajadas de salarios y pérdida de derechos sociolaborales; a la par que Asia se europeíza tímidamente, incrementando salarios y derechos.

Endurecimiento (más aún) del Código Penal, a golpe de titular de prensa. Y de la Ley de Seguridad Ciudadana, para infundir un carísimo miedo a las protestas; acallando el descontento a golpe de multas administrativas, ejerciendo el Estado gubernativo de juez y parte —ya que no les agradan las sentencias judiciales que no condenan a los manifestantes—; y refuerzo e incremento de materiales antidisturbios. Como muy bien dice Javier Marías: leyes neofranquistas. Para reforzar este incremento represivo el ministro de Justicia, Ruiz-Gallardón, va a custodiar, mediante vigilancia policial, cada gestación y a cada gestante; sirviéndose de la nueva Ley de interrupción del embarazo. Añora don Alberto los tiempos pasados de la peligrosa clandestinidad, en los que los padres pudientes enviaban a sus hijas a abortar a Londres; esos mismos padres declarados antiabortistas, que acuden a las manifestaciones convocadas por la jerarquía católica. No digamos nada de la vileza de excluir en la ley el supuesto de graves malformaciones fetales. Entendemos porqué su padre dijo: "mi hijo Alberto, ese sí que es de derechas". El ministro del Interior, Jorge Fernández, ilustre miembro del Opus, sale en defensa de las concertinas de la frontera africana; esas cuchillas que pasivamente desgarran la piel. El ministro Fernández demuestra lo gran católico que es, y lo poco cristiano. Líbrenos Dios de semejantes gobernantes.

Eliminación del pago a cargo del FOGASA del 40% de la indemnización del despido objetivo, en empresas de menos de 25 trabajadores. A la ministra de Empleo, Fátima Báñez, se le ha aparecido la Vírgen del Rocío —a la que tanto inboca—, para que se entere de una vez que el abaratamiento del despido produce su incremento. Los ciudadanos vamos a dejar de subvencionar nuestros propios despidos. Y para celebrarlo, los empresarios están despidiendo a mansalva, antes de la entrada en vigor en enero de la "contrarreforma".

Del gobierno del PP, que también sufrimos en las Illes Balears, podríamos emplear varias columnas. Sólo citaré una de las últimas ruindades de nuestro farmacéutico 'president', José Ramón Bauzá. Ningún representante del Ejecutivo autonómico asistió al acto de ingreso en la Real Academia Española de la Lengua (RAE), el pasado noviembre, de la escritora mallorquina Carme Riera. Sin embargo Bauzá, por las mismas fechas, sí hizo hueco en su agenda para asistir a la fiesta del diario "La Razón". ¿Es porque Riera escribe en catalán? También escribe en castellano; además de ser, a mayor abundamiento, catedrática de literatura castellana. Las disculpas posteriores del 'president', con la boca pequeña, de poco nos sirven. Es más, estamos hartos de falsas disculpas, y escasos de dimisiones; especialmente de políticos de tan poca talla, y grande desvergüenza. Nos quedamos con las sabias palabras de Carme: "No me hacían falta los políticos, pero lamento su ausencia por los mallorquines". "Los amigos compensaron otros vacíos, aunque no me hacía ninguna especial ilusión que acudieran los gobernantes isleños".

En las televisiones continúan las legiones retribuidas de contertulios. Las mismas caras en diferentes cadenas, y en distintos programas del mismo medio o grupo de comunicación. Grandes opinadores, sabios y expertos en cualquier área y disciplina; pero con un denominador común, en los grandes medios de comunicación: el casi nulo cuestionamiento, directo o indirecto, del poder mercantil y del sistema capitalista.

Entre los programas con cierto calambre en las conciencias, está el "Salvados", de Jordi Évole. Y el humor ácido de "El Intermedio", de El Gran Wyoming —José Miguel Monzón gana cuando se pone serio en artículos de prensa, libros, y entrevistas (como la que le hicieron en "La Sexta Noche")—. A continuación destaco lo que considero más relevante de los últimos programas de "Salvados" (participaciones preferentes; entrevista a Pérez-Reverte; precariedad laboral; lavado de dinero negro).

Participaciones preferentes. Producto híbrido, complejo y perpetuo donde los haya, ruina de miles de familias humildes estafadas. Un presidente de la CNMV (Manuel Conthe) prohíbe su comercialización (sin denuncias de los bancos ni consecuencias legales); el siguiente (Julio Segura) la reactiva, porque caso contrario "hubiera sido prevaricación". Habla un exdirector de Caja Madrid (Bankia), que suponemos abandonó el banco de cajas con el ERE de 2012 (no sabemos si por voluntad propia, o por "invitación"): vendió un millón de euros de preferentes en su oficina, porque el resumen del producto y las cuentas (falseadas) de la Entidad no le hacían dudar. ¿Y eso justifica el vender el producto como un plazo fijo, o con el preceptivo test de conocimientos financieros del inversor rellenado previamente por la sucursal? Ocultar algunas de las características de un producto es una forma de mentir. El exdirector dice que ahora intenta recuperar el dinero que le colocó a familiares y amigos; lo que no cuenta es la retribución variable y demás beneficios que le reportaron, a él y a su oficina (y a la Entidad, que dirían Blesa y sus directivos), el cumplimiento de los objetivos marcados.

Al hilo del rey de las preferentes. Salen a la luz algunos de los miles de correos del expresidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, el meritorio recomendado de José María Aznar. Estos correos se encuentran en el limbo judicial, porque son del ámbito privado; extraña interpretación, cuando corresponden a la cuenta de correo corporativo del expresidente. Están repletos de tratos de favor, a amiguetes y políticos, pagados a precio de oro con el dinero de la Caja. Irónicamente le contesta al hijo de Aznar que Caja Madrid no es su cortijo; quién lo diría, con el contenido de lo poco que hemos leído, habiendo actuado y vivido como un señorito (con la asistencia de capataces políticos y sindicalistas), o como mandado del señorito Aznar. El pobre Blesa está preocupado por conseguir un juez imparcial; y porque le hayan arruinado su reputación y vida profesional. No le preocupa nada haber arruinado (con la ayuda de Rato) a la Caja madrileña. Tampoco se le veía muy preocupado años atrás, en su suntuoso nivel de vida; o rodeado de las cabezas de sus piezas de caza.

Pérez-Reverte. En la tormentosa relación de lector, atracción/repulsión, que mantengo con el académico de la lengua don Arturo; coincido con él en dos afirmaciones vertidas en la entrevista de Jordi Évole. La primera, que la gente está deseando y esperando a que termine la crisis, para hacer exactamente lo mismo que antes de que estallara. La segunda, que en España nos ha faltado una guillotina —léase una revolución a la francesa, cortando y rodando determinadas cabezas—.

Precariedad laboral. Vemos a sindicalistas y trabajadores veteranos de la industria del automóvil, defender las dobles escalas salariales: salarios sensiblemente inferiores del personal de nueva entrada; y menos beneficios sociales para este grupo de menor antigüedad. A cambio de qué: teóricamente del mantenimiento del empleo (y de los beneficios de los más antiguos, claro). Pero los patronos son insaciables, siempre hay salarios, derechos y puestos de trabajo por recortar. También escuchamos a un sindicalista francés —sí, la misma Francia republicana y revolucionaria que citábamos arriba—, y la lucha por evitar el cierre de la fábrica metalúrgica de su localidad. Le oímos relatar cómo unos cincuenta trabajadores luchaban por los puestos de trabajo de dos mil; encontrándose con el juego sucio del multimillonario empresario y la indiferencia e incomprensión del resto de compañeros —los mismos compañeros que les daban palmaditas en la espalda, cuando consiguieron que la fábrica no se cerrara—. Malos tiempos para la solidaridad y la lucha obreras.

También nos instruimos en lo fácil que es, para el poder económico y financiero, lavar el dinero negro. Tan solo hacen falta dos cosas: falta de escrúpulos, y mucho dinero.

Los españoles somos expertos en perder la fuerza por la boca. En Navidad compartimos mesa con los compañeros de trabajo, jefes, u otras personas que nos han hecho la vida imposible el resto del año. Sin embargo, el librarnos de estos gobernantes tiene una solución más sencilla, que se podrá ejercitar dentro de dos años. Se llama elecciones, a través de unas papeletas que se depositan en urnas. No sería necesario recordarlo, ahora que es difícil encontrar ciudadanos (trabajadores, pensionistas, desempleados...) que reconozcan haber votado al PP.

"Vivir es fácil con los ojos cerrados", se titula la última y reciente película del director David Trueba. "Malinterpretando todo lo que ves", añade John Lennon en la canción de 'The Beatles' "Strawberry Fields Forever".

Mirar es fácil con los ojos cerrados. Interpretando críticamente lo que vemos.

domingo, 4 de agosto de 2013

Rajoy, el falso Berlusconi

Tras la comparecencia ante el Congreso de los Diputados del presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy Brey, el vacacional uno de agosto, se nos ha vuelto a quedar a los ciudadanos cara de tontos (una vez más; ya casi la llevamos a diario).

Lo más novedoso que el presidente aportó fue el cambio de la calificación personal respecto del imputado Luis Bárcenas: le sustituyó la etiqueta de "presunto inocente" por la de "falso inocente; presunto culpable". Frase quizá efectista en un discurso parlamentario, literalmente leído (fin de la cita), pero pobre para un licenciado en Derecho y, como nos recuerda constantemente, registrador de la propiedad en excedencia potencialmente muy bien remunerado.

Rajoy admite que se equivocó —estilo Juan Carlos I, pero sin escenificar arrepentimiento—, confiando en Bárcenas. Hasta ahí toda su responsabilidad. Según lo previsto: ni perdón, ni dimisión, ni convocatoria de elecciones legislativas. Fiel al modelo ideológico de su partido y de su gobierno, mentira tras mentira, silencio tras silencio; con gran soberbia y escasa vergüenza. Seguimos gobernados por su primer gran engaño y fraude electoral: el programa con el que el Partido Popular concurrió a las pasadas elecciones generales, incumplido sistemáticamente; las que le otorgaron el férreo y mayoritario respaldo al que, por el brote verde turístico estival, por el bien de la nación y de los mercados, no pueden ni deben renunciar.

En el 'collage' ideológico-político al que el gobierno del PP nos tiene sometidos, cabe de todo. Nos imponen un modelo socio-jurídico-laboral anglosajón; con mucha flexibilidad laboral para los patronos, despido fácil y barato, debilitamiento de la negociación y representación colectiva y sindical. Pero, eso sí, salarios asiáticos; aún elevados para el FMI, que "recomienda" reducirlos un 10%. Recortan en cultura, investigación y educación, sanidad y servicios sociales; y regalan la "gestión" de los servicios públicos al lucro privado. En otra de sus grandes mentiras, el rescate bancario —ya saben, aquél que era un gran negocio para la hacienda pública, ayudas que se recuperarían con grandes réditos—, ya da por perdido la mayoría del dinero público inyectado en las cajas nacionalizadas: 36.000 millones de euros de un total de 52.000 millones de euros. Mal que le pese al "bankero" Goirigolzarri, rescate de los grandes bancos ("sistémicos") y sus banqueros.

Pero en este lienzo no cabe el concepto de responsabilidad política. Como bien recordaban algunos de los oradores parlamentarios, en cualquiera de esos "flexibles" países anglosajones en los que un cargo político o público (no digamos un presidente de gobierno) hubiese enviado mensajes de ánimo a un defraudador tributario y delincuente económico, dicho cargo hubiera dimitido al trascender los hechos —hora arriba, hora abajo; día arriba, día abajo—.

Por muy fuertes y altas que sean las ovaciones y largos los aplausos de la hueste "popular" de Rajoy; por mucho que grite el fiel escudero-portavoz Alfonso Alonso; el volumen no consigue acallar las mentiras, silencios y medias verdades. Por mucha euforia gubernamental agostera —con las 'trolley' vacacionales esperando a las puertas del Senado, como premio merecido al trabajo bien hecho—, el perfume y el sudor no consiguen disimular la pestilencia de las cloacas (financieras y políticas) de la calle Génova 13. Tufo que gana intensidad por el fortísimo calor del mes de agosto; combatido por los poderes político, económico y mediático afines con máscaras de oxígeno en forma de inverosímiles justificaciones —elocuente presencia, en la tribuna de invitados, del presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), Miguel Martín, junto a María Dolores de Cospedal—.

Dejando aparte las fiestas "bunga-bunga" y a "Ruby Rompecorazones", ya se habla de la "berlusconización" de Rajoy —Rubalcaba no ha sido el primero en utilizar el término—. En honor al recto primer ministro español, hay que reconocer que el sello de don Mariano es genuino; impronta que bebe de las clásicas picaresca y desvergüenza hispanas; de los sobre-sueldos (en "a" y en "b"). La mezcla de hedor y calor se tornan insoportables.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Goirigolzarri y Aznar, los grandes salvadores

En España tenemos una gran tradición de salvapatrias: "Dios, Patria, Rey". Sin remontarnos muy lejos históricamente, los tuvimos en 1936; y nos hundieron durante cuarenta años de dictadura franquista en la oscuridad social y cultural, en la represión y el miedo. Entonces se vistieron con uniformes militares, tras los que se parapetaban los poderes económico, financiero, y eclesiástico —nacionalcatolicismo—.

Los seguimos teniendo en el siglo XXI. Otrora utilizaban la fuerza de las armas militares y policiales, con la bendición de la jerarquía católica —represión policial a la que hemos vuelto en los últimos tiempos; sotanas que nunca se fueron—. Actualmente sus armas son las teclas de una computadora o robots (financieros) programados, a las órdenes de los grandes fondos de inversión y especuladores; que mueven millones de dólares en minutos; que hunden las bolsas y las economías de cualquier país y las vidas de sus ciudadanos, tan rápido como los grandes ladrones de guante blanco se enriquecen más y más, y en el tiempo que tardan en tomarse un carísimo coñac y fumarse un exclusivo puro.

Recientemente el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ha concedido una entrevista al periódico El País. Ha sido un ejercicio de mercadotecnia, en el que no ha parado de repetir que en un plazo corto va a devolver (casi todo) el dinero público de las ayudas del Estado, y a repartir jugosos dividendos a sus accionistas. El mensaje es claro: Bankia es solvente (con la inyección multimillonaria de dinero público) y será altamente rentable. Tienen prisa en entregar totalmente al capital privado las antiguas cajas de ahorro "nacionalizadas"; la gran banca no quiere una banca pública: mejor conseguir barato un banco de cajas saneado con miles de millones de euros públicos.

En el análisis de lo que Goirigolzarri no ha dicho, hay medios que subrayan que no ha pedido perdón públicamente. No es exactamente así. Con comicidad y gran cinismo el presidente de Bankia afirma que "Hicimos una campaña de publicidad admitiendo errores [por las participaciones preferentes]. Lo que teníamos que decir ya lo hemos dicho". Debe ser algo así como un perdón subliminal.

Pero vayamos al titular, que no tiene desperdicio: "No se ha rescatado a los banqueros [ni a los bancos], sino a los depositantes”. Una afirmación muy arriesgada y tramposa, teniendo en cuenta que el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) cubre 100.000 euros por depositante y entidad —ya sabemos que no abarca todos los depósitos bancarios, del mismo modo que ningún banco podría reintegrar simultáneamente todos sus depósitos—. Cabe preguntarse a continuación: ¿a quién o a quiénes se ha rescatado en Bankia? Sabemos a quién no: a los miles de preferentistas engañados y estafados; a los empleados con los salarios reducidos (según nos dice el propio presidente de la entidad); a la obra social (sustituida, dice el presidente, por "la responsabilidad corporativa").

Los silencios del exejecutivo del BBVA también encierran el juego sucio empleado para esos 6.000 despidos que menciona en la extensa entrevista. Nada dice de las presiones para acogerse "voluntariamente" al Expediente de Regulación de Empleo (ERE) —"tú verás, después será mucho más barato"—; o los cientos de denegaciones a solicitudes de acogimiento voluntario, para sustituirlas después por despidos forzosos.

Me producen repugnancia, desconfianza e inquietud ciertos salvadores. Sean banqueros que acuden al rescate de bancos, desde sus retiros dorados y a cambio de suculentas retribuciones. Sean (sagrados) expresidentes de Gobierno —como Aznar, corresponsable de hinchar la burbuja inmobiliaria— que acuden a la llamada de su partido político y de "los españoles", desde sus múltiples puestos en los consejos de administración de multinacionales. Sean presidentes de Gobierno, gobernantes y políticos, a las órdenes de organismos y poderes externos. Salvémonos de estos poderosos salvadores de sí mismos.

lunes, 20 de mayo de 2013

Breve historia de la indecencia bancaria: de Conde a Blesa

Del banquero expresidente de Banesto, Mario Conde, se decía que no caía bien a los grandes banqueros de los clanes familiares "de toda la vida" (entre ellos Botín y su imperio del Banco Santander, que más tarde pasaría a controlar Banesto). Nunca aceptaron como "de los suyos" al joven y brillante abogado del Estado que jugaba a banquero. Conde pasó de imagen de hombre de éxito en las finanzas y ejemplo en las elitistas escuelas de negocios en los años ochenta, a ser condenado a veinte años de prisión (de los que cumplió apenas cinco) en los noventa, por los delitos de estafa y apropiación indebida.

No sabíamos de ningún otro banquero dando con sus huesos en la cárcel, hasta el jueves pasado, cuando conocíamos la noticia del ingreso en la prisión de Soto del Real del expresidente de Caja Madrid, Miguel Blesa. Una noticia sin duda excepcional en España, el hecho de que un (ex)poderoso duerma en la cárcel. Blesa ha pasado una sola noche en prisión, de la cual ha salido tras depositar los 2,5 millones de euros de fianza. Cantidad no excesiva, teniendo en cuenta que cobró 12,4 millones de euros entre los años 2007 y 2010 (año éste en que fue sustituido, en enero, por Rodrigo de Rato, acabando sus dos mandatos por un total de doce años); y considerando que percibió esa misma cantidad (2,5 millones de euros) de indemnización. El auto de prisión provisional dictado por el juez habla de delito societario, falsedad en documento público y apropiación indebida; en relación a la compra en 2008 —habiendo ya estallado la bomba de las hipotecas basura norteamericanas, 'subprime'— del City National Bank de Florida (CNBF). Banco adquirido por más de un millón de dólares, siendo su valor real de la mitad.

Por lo que se ve el inspector tributario colocado de banquero era muy proclive a las aventuras americanas, poniendo en riesgo el dinero de los depositantes de la caja de ahorros madrileña. Además del banco californiano, compró el banco mexicano Hipotecaria Su Casita (HSC, por una cantidad total de 332 millones de euros); en quiebra y proceso de liquidación. Y no se olvidó de Cuba, con sus correspondientes apartamentos para retiros y alojamientos, con la Corporación Financiera Habana (CFH).

Blesa también está imputado por un crédito fraudulento que Caja Madrid concedió a las empresas del expresidente de la CEOE, exconsejero de Caja Madrid, y vecino de prisión (por una noche), Gerardo Díaz Ferrán —el de "hay que trabajar más y ganar menos"— y el fallecido Gonzalo Pascual. Crédito renovado en la calamitosa era de De Rato. Y también se denuncian créditos importantes a consejeros, incluido el propio expresidente de Caja Madrid, saltándose la normativa vigente.

Blesa, como Conde, también tuvo sus gloriosos y muy bien pagados años; en su caso los noventa. José María Aznar, el que fuera flamante presidente de Gobierno "popular", colocó a dos de sus compañeros de clase. Uno era Blesa (compañero inspector de Hacienda), destinado a la caja de ahorros madrileña. Y el otro Juan Villalonga (compañero de colegio), al que le tocó la dirección ejecutiva de Telefónica. Ambos han resultado ser dos joyas.

¿Qué hacían los órganos de gobierno de Caja Madrid? ¿Qué hacía el Banco de España? ¿Qué hacía la Consejería de Economía de la Comunidad de Madrid? —con Beteta a la cabeza, el de "se acabaron los cafelitos"—. ¿Qué hacía la CNMV? ¿Qué hacían los órganos ejecutivos de quienes auparon al cargo al presidente: PP, IU, CCOO? ¿Y el resto de políticos y sindicalistas que le respaldaron después, para mantener la poltrona? Debe ser que la vaca financiera estaba muy gorda, y no les importaba lo más mínimo que la ordeñaran más de la cuenta. Al fin y al cabo, las multimillonarias pérdidas las hemos terminado pagando, con miles de millones de euros públicos, todos los ciudadanos.

Ya que aún esperamos las auditorías internas y externas del Partido Popular, estaría bien que algunos actores de las liquidadas cajas de ahorros se dejaran auditar. Así todos podríamos comprobar cómo ingresaban los emolumentos percibidos por la pertenencia y asistencia a los órganos de gobierno (comisiones, consejos, asambleas...), incluidas las empresas del grupo, a los partidos o sindicatos que les daban soporte, o a una ONG o colectivo necesitado (por ejemplo). Y cómo donaban también los caros regalos tecnológicos (y de otro tipo) que recibían por la asistencia a las asambleas (o firmar e irse sin asistir). O cómo, en la campaña anual de la renta (IRPF), comprobaban que lo entregado era correcto en términos netos; es decir: no les había originado ningún ingreso (en cuyo caso abonaban la diferencia), ni ningún gasto adicional. O renunciaban a las vacaciones "de trabajo" en el Caribe.

¿Qué tienen que decir todos estos sujetos, con cargos de más o menos responsabilidad, que le reían las gracias a Blesa? Que apoyaban unánimemente sus megalómanos caprichos. Que posaban orgullosos en las concentraciones y reuniones en la sierra madrileña —de trabajo, no sean mal pensados— con el presidente que les mantenía e incrementaba el poder y las prebendas. No sorprende, por tanto, escuchar las voces de simpatía que se han hecho públicas, provenientes de la federación financiera del sindicato más representativo de la entidad.

El Banco de España, con MAFO como gobernador, toleró una alta concentración de sinvergüenzas en Bankia —y en otras cajas y bancos de cajas—, sin importarle nada cabar la tumba de Caja Madrid. No hay más que leer las pensiones millonarias blindadas por los directivos de Caja Segovia (exdirectores generales Manuel Escribano y Miguel Ángel Sánchez). O los inmensos agujeros levantinos rellenos de hormigón del expresidente de Bancaja y del Banco de Valencia, y exvicepresidente de Bankia, José Luis Olivas; a unir a los dispendios madrileños del oso verde.

Con la "desimputación" de la infanta Cristina de Borbón los españoles hemos comprobado que la frase del Rey "la Justicia es igual para todos" iba dirigida a todos los ajenos a su familia Real y la Corona. El uso de uno de los "padres" de la Constitución española, Miquel Roca, unido al equipo del fiscal y del abogado del Estado (actuando como abogados defensores de la Infanta) ha creado escuela. Ahora los jueces instructores preguntan a los fiscales si deben seguir investigando. De hecho, el fiscal del caso "Blesa" quiere archivar la causa (desde el principio de la misma).

En este caso también podemos decir que el Banco de España tampoco es "igual para todos". Al ex consejero delegado del Banco Santander, Alfredo Sáenz, la entidad gobernada por Luis Linde le chivó que iba a destituirle, para que así dimitiera "dignamente", con su pensión de 88 millones de euros. Qué asco de país.

martes, 19 de marzo de 2013

Bankia acerca a sus clientes menorquines... a nado

Dentro del plan de reestructuración de Bankia, que comporta el cierre de 1.100 oficinas y la extinción de 4.500 puestos de trabajo, el banco-caja ha anunciado el cierre de la totalidad de sus tres oficinas de Menorca (dos en Maó y una en Ciutadella). Ha enviado una carta a los clientes indicando que "el traslado de sus cuentas y de los productos asociados a las mismas es automático" y que "no tiene que realizar ningún trámite, ni acudir a su oficina".

El traslado de las cuentas y productos es a una oficina de Mallorca, ubicada en la localidad de Port de Pollença. A tan solo 33 millas náuticas (61,116 kms.) de Menorca. Si el cliente no desea desplazarse a tan próxima oficina (nadando, en barco, o en avión), siempre podrá operar por internet "las 24 horas del día". No, no se trata de una broma —aunque estén tomando el pelo a los clientes—, ni es el día de los Santos Inocentes; es cierto y real. A la invitación a los clientes a "visitar la oficina" le ha faltado, para aumentar el sainete, un párrafo que expresara lo saludable que sería cardiovascularmente el desplazamiento en canoa, piragua o kayak.

No sabemos si esta carta "automatizada", redactada por "el ordenador" o por alguna mente preclara de la Torre Bankia en Madrid, ha sido supervisada por otros responsables (en Valencia o en Palma) con algún conocimiento elemental y primario de la realidad y de la geografía balear. Quizá hubieran caído en que 'Les Illes', pese a tratarse de una Comunidad Autónoma uniprovincial, están separadas por el mar Mediterráneo.

Como es lógico, los clientes se han sentido insultados. Ya están cancelando sus "cuentas y productos asociados", y transfiriéndolos a otras entidades financieras en tierra firme menorquina. Sin embargo, para los que conocemos algo más de la realidad balear, y la historia de Caja Madrid (unida a Bancaja en la era Bankia) en las Illes Balears en los últimos lustros, la noticia no nos sorprende.

Ha sido una entidad que, en las décadas de presencia en Balears, nunca ha terminado de integrarse (probablemente tampoco lo ha querido). Con una escasa sensibilidad a la cultura y la lengua propias, y una más que discreta presencia mediante la Obra Social y la Fundación, demostrando su cicatería para revertir en la sociedad balear algo del suculento beneficio territorial obtenido. Son las consecuencias de una gestión exclusivamente mercantilista, con centros de decisión y gestión (política y bancaria) centralizados: en Madrid, en Barcelona, en Valencia. Cuando se implantaron centros territoriales propios (comerciales y de riesgos), sus directivos estaban/están más preocupados en ascender y medrar que en integrarse. Los inconvenientes de la insularidad (geográficos y socioeconómicos) han sido siempre un caballo de batalla en las relaciones laborales, comprendidos en Madrid con la boca pequeña; y con este corte de mangas a los menorquines, podemos decir que los clientes no tienen un trato privilegiado respecto a los empleados.

De los catorce empleados de Bankia en Menorca, parece ser que trece ya han recibido la carta de despido. Tan solo un empleado ha recibido la oferta de traslado a la oficina de Port de Pollença. Muestra brutal del arma de la retrógrada e inútil reforma laboral del Gobierno del Partido Popular (reforma para despedir, no para crear empleo), cargada con las balas del ERE firmado por los sindicatos más representativos de Bankia. Sólidos son los principios por los que empieza el banquero Goirigolzarri.

Bankia apropa als seus clients menorquins... nadant

Dins del pla de reestructuració de Bankia, que comporta el tancament de 1.100 oficines i l'extinció de 4.500 llocs de feina, el banc-caixa ha anunciat el tancament de la totalitat de les seves tres oficines de Menorca (dues a Maó i una a Ciutadella). Ha enviat una carta als clients indicant que "el trasllat dels seus comptes i dels productes associats a les mateixes és automàtic" i que "no ha de realitzar cap tràmit, ni acudir a la seva oficina".

El trasllat dels comptes i productes és a una oficina de Mallorca, situada en la localitat de Port de Pollença. A tan sol 33 milles nàutiques (61,116 kms.) de Menorca. Si el client no desitja desplaçar-se a tan propera oficina (nedant, amb vaixell, o amb avió), sempre podrà operar per internet "les 24 hores del dia". No, no es tracta d'una broma —encara que estiguin prenent el pèl als clients—, ni és el dia dels Sants Innocents; és cert i real. A la invitació als clients a "visitar l'oficina" li ha faltat, per augmentar el sainet, un paràgraf que expressés el saludable que seria cardiovascularment el desplaçament en canoa, piragua o caiac.

No sabem si aquesta carta "automatitzada", redactada per "l'ordinador" o per alguna ment preclara de la Torre Bankia a Madrid, ha estat supervisada per altres responsables (a València o a Palma) amb algun coneixement elemental i primari de la realitat i de la geografia balear. Potser haguessin caigut en que Les Illes, malgrat tractar-se d'una Comunitat Autònoma uniprovincial, estan separades pel mar Mediterrani.

Com és lògic, els clients s'han sentit insultats. Ja estan cancel·lant els seus "comptes i productes associats", i transferint-los a altres entitats financeres en terra ferma menorquina. No obstant això, pels quals coneixem una mica més de la realitat balear, i la història de Caja Madrid (unida a Bancaixa en l'era Bankia) en les Illes Balears en els darrers lustres, la notícia no ens sorprèn.

Ha estat una entitat que, en les dècades de presència en Balears, mai ha acabat d'integrar-se (probablement tampoc ho ha volgut). Amb una escassa sensibilitat a la cultura i la llengua pròpies, i una més que discreta presència mitjançant l'Obra Social i la Fundació, demostrant la seva mesquinesa per revertir en la societat balear alguna cosa del suculent benefici territorial obtingut. Són les conseqüències d'una gestió exclusivament mercantilista, amb centres de decisió i gestió (política i bancària) centralitzats: a Madrid, a Barcelona, a València. Quan es van implantar centres territorials propis (comercials i de riscos), els seus directius estaven/estan més preocupats a pujar i surar que a integrar-se. Els inconvenients de la insularitat (geogràfics i socioeconòmics) han estat sempre un cavall de batalla en les relacions laborals, compresos a Madrid només de boca; i amb aquest fer botifarra als menorquins, podem dir que els clients no tenen un tracte privilegiat respecte als empleats.

Dels catorze empleats de Bankia a Menorca, sembla ser que tretze ja han rebut la carta d'acomiadament. Tan sol un empleat ha rebut l'oferta de trasllat a l'oficina de Port de Pollença. Mostra brutal de l'arma de la retrògrada i inútil reforma laboral del Govern del Partit Popular (reforma per acomiadar, no per crear ocupació), carregada amb les bales del ERO signat pels sindicats més representatius de Bankia. Sòlids són els principis pels quals comença el banquer Goirigolzarri.

jueves, 7 de marzo de 2013

Bankia, Goirigolzarri y los desahucios

José Ignacio Goirigolzarri, el exejecutivo del BBVA de plan de pensiones multimillonario, preside BFA-Bankia desde mayo de 2012. Coincide con el paso, de la noche a la mañana, de los 309 millones de euros de beneficio reconocidos en febrero, por el hasta entonces presidente Rodrigo de Rato, a los 3.030 millones de euros de pérdidas en 2011 del banco de cajas.

Tras unos cuantos meses, un ERE de extinción de 4.500 puestos de trabajo y 22.424 millones de euros de ayudas públicas después, Goirigolzarri nos presenta los resultados de 2012. Sufrimos (el "Estado"), todos los ciudadanos que pagamos impuestos y no tenemos fortunas en paraísos fiscales, unas pérdidas de 19.056 millones de euros —los que no somos pequeños accionistas, bonistas ni preferentistas—. Pero el presidente de Bankia es optimista y, por la misma lógica que tuvimos que creernos a sus predecesores Miguel Blesa —"no hay burbuja inmobiliaria ni la habrá"—, y De Rato —"la salida a bolsa ha sido un éxito"; "obtuvimos beneficios en 2011"—, debemos creer a pies juntillas al primer ejecutivo del ave Fénix de las cenizas bankarias.

Goirigolzarri "espera" ganar 800 millones de euros este año. Después de que hemos rescatado y saneado la entidad, "en 2014 ó 2015 el Estado podrá vender acciones para recuperar la inversión". El presidente "cree" que el Estado ganará dinero con las ayudas a Bankia. Como no somos hombres de poca fe, el color rojo sangre de los números nos convence, y no necesitamos meter la mano en la herida como el apóstol Santo Tomás —no parece que lo tenga tan claro Bruselas—.

El caritativo presidente de Bankia informa de la adecuación de 18.000 hipotecas en 2012; de 3.000 daciones en pago; y la contribución con 1.000 pisos al fondo de alquiler social. Debemos darle mil gracias a este gran benefactor social. Con estos donativos, hechos con las ayudas de todos los ciudadanos, se da por satisfecho.

Pero una cosa es la caridad del dinero ajeno, y otra muy distinta tocar el bolsillo de los banqueros. De cambiar la ley hipotecaria para combatir los desahucios, nada de nada. No ve la necesidad de tocar la legislación y el sistema hipotecario "por un problema que afecta a un segmento acotado". Ese segmento acotado que echan a la calle a puntapiés. Ese segmento acotado de ciudadanos desesperados que se lanzan por la ventana ante un proceso que, irónica y trágicamente, se denomina "lanzamiento".

Goirigolzarri prefiere seguir administrando la compasión farisaica banquera, con absoluta discrecionalidad, que hacer las modificaciones legislativas necesarias para amparar a los desamparados hipotecados. La seguridad bancaria de la poltrona y la espada de Herodes, a la seguridad jurídica del pueblo humilde y de los ciudadanos empobrecidos por la propia especulación bancaria, inmobiliaria y financiera.

A Goirigolzarri le avala el dirigir un banco récord en pérdidas y en ayudas públicas, el cual le retribuye (le retribuimos) con 500.000 euros anuales de sueldo fijo. Y le ampara la ética de la beneficiencia, y la impunidad del poder económico y financiero que nos condena a ella. Seguro que el presidente de la CEOE Juan Rosell suscribe todas y cada una de sus palabras. Ambos son hombres de principios. Empecemos por los principios.

jueves, 31 de enero de 2013

Mal lavado de cara para las participaciones preferentes

Las participaciones preferentes son un producto bancario que inicialmente se comercializaba a grandes inversores, no a particulares. Pero las entidades financieras tenían que hacer caja, y vendieron a diestro y siniestro, sin ninguna ética ni pudor, un producto que ha estrangulado la ya maltrecha economía de muchas familias. Cuando menos, con la vista gorda de la administración y los organismos supervisores.

Los dos principales partidos políticos del arco parlamentario español (PP y PSOE) nos anuncian, a bombo y platillo, un acuerdo para "solucionar el problema" de las participaciones preferentes. Ese producto de riesgo que se vendía como un ahorro a plazo fijo, y que ha saqueado los ahorros de miles de familias; pensionistas, jubilados, trabajadores, desempleados; principalmente pequeños ahorradores. La mayoría, sin ningún tipo de conocimiento financiero. Muchos, confiados en los directores (y subordinados) de la oficina bancaria del barrio. Algunos, analfabetos.

Estamos acostumbrados a este tipo de anuncios, provenientes de la partidocracia bipartidista española. Desprecian al resto de partidos con representación parlamentaria, siempre amparándose en la mayoría que representan, y en la urgencia. Desprecian, en consecuencia, a todos los ciudadanos que no les han votado o han votado otras opciones políticas; eso sí, con absoluta legitimidad democrática. Patético fue el reproche del portavoz de CIU al del PP, echándole en cara haberlos dejado fuera del acuerdo; a ellos que fueron "los promotores".

Otras veces la mencionada urgencia lleva al habitual real decreto ley de partido único. Como el parche antidesahucios. Sin tocar la ley hipotecaria ni, por supuesto, la seguridad jurídica (tradúzcase por privilegios y liquidez) de la gran banca.

Si tan ejemplar fue la comercialización de las preferentes, como alegan algunas voces banqueras (y bancarias obedientes), y que hablamos de un sector minoritario engañado y estafado; plantéense la siguiente reflexión. ¿Por qué no hay concentraciones, manifestaciones y protestas de engañados por acciones de bolsa? La respuesta es obvia, por la comercialización indiscriminada, agresiva y con atajos ejecutada con las preferentes.

Por lo que ha transcendido del "histórico" acuerdo, por el que no paran de apuntarse tantos el gobierno (PP) y el principal partido de la oposición (PSOE), la solución pasa por un arbitraje (ya utilizado en los bancos de cajas gallegos, con muchas controversias); tutelado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Los agraciados que pasen la criba recuperarán el capital y los intereses, descontando el exceso de interés (respecto a la remuneración media de un depósito bancario). En el proceso, los afectados tendrán que acreditar que fueron engañados (que hubo "mala praxis"); lo cual no deja de ser un método perverso. Deberían ser las entidades financieras colocadoras las que demostraran que vendieron ética y legalmente el producto. Y con una garantía absoluta de que el juez-árbitro nunca sea parte (ni directa ni indirectamente). Sólo así no habrá dudas razonables de que se haga justicia.

Concluyendo. Un mal lavado de cara para la vergüenza de las preferentes. Aunque la suciedad no se note en la cara (ni se les caiga por ello) de los Botín, González, Goirigolzarri (y Blesa y Rato), y el resto de sus colegas banqueros.

jueves, 10 de enero de 2013

La puerta giratoria de Rodrigo Rato

Si nos pidieran aparcar mentalmente la enorme desafección política que vivimos y sentimos, y nos preguntaran por la retribución de los políticos que nos representan y nos gobiernan, probablemente contestaríamos que debería ser digna, suficiente, y proporcional a las capacidades, méritos, funciones y responsabilidades. Más allá, claro está, de haber sido incluido en una determinada lista electoral.

Lo que no parece razonable es que el político ostente una serie de prebendas y privilegios, que perviven indefinidamente (o casi) en el tiempo. Ni que tenga que tener garantizado, de por vida, vivir a cuerpo de rey. Nada que objetar a los que son funcionarios públicos; que han ganado su plaza opositando, y que se reincorporan a su puesto.

También tenemos el extremo opuesto. Como el método Cospedal (presidenta de Castilla-La Mancha): diputados autonómicos a tiempo parcial. Este sistema favorece que se dediquen a la política y nos gobiernen personas de elevada capacidad económica (como la propia presidenta, y secretaria general del PP). Y no garantiza (más bien todo lo contrario) evitar la confusión entre la esfera profesional privada y la pública de representación política. Ahora entro en el bufete y me pongo el sombrero de abogado, economista, asesor; después me lo quito, me voy al Parlamento, y me pongo el de diputado.

Es un insultante error el justificar los privilegios y hacer la vista gorda cuando se utiliza la política para los negocios privados, apelando el evitar un cuerpo de políticos mediocres. La mediocridad no sólo está relacionada con los emolumentos, sino también con el sistema y organización de los partidos políticos, el sistema electoral, la ética y los valores, el clientelismo, el enchufismo, la cultura y la formación y la educación, el poder. No es excusa el ampararse en la legalidad, cuando así sea; y, si es legal, entonces habrá que revisar y cambiar la legislación. Todo se tuerce cuando la gran democracia en la que dicen que vivimos realmente es un sucedáneo de "gobierno del pueblo".

Rodrigo de Rato y Figaredo fue ministro de Economía y Hacienda y vicepresidente del Gobierno en la era Aznar (1996-2004). Los gloriosos años económicos de cebar al puerco del cemento y el ladrillo y las finanzas; y de privatizar a grandes empresas públicas, como Telefónica.

En 2004 De Rato se encaprichó de un puesto, poderoso y muy bien retribuido: la dirección gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI). Movilizó a su Partido Popular y al Gobierno socialista de Zapatero; poniendo a su servicio a la diplomacia española y europea, y consiguiendo tan suculento y apetecible cargo. Pero la añoranza de España le hace abandonar el organismo antes de tiempo (2007), dejando a todos con un palmo de narices. No hizo grandes amigos, y su gran gestión incluye el no haberse enterado de la crisis económica y financiera; como reconoce la propia Oficina de Evaluación Independiente del FMI.

Sin solución de continuidad don Rodrigo se incorpora a la división internacional del Banco de inversión Lazard (2007), y como consejero del Banco de Santander (2008). No vamos a ser mal pensados, y estamos seguros de que el exministro de Economía y Hacienda no favoreció en nada a estas dos entidades bancarias, en su etapa ministerial.

Y hete aquí que el Sr. De Rato aterriza primero en la presidencia de Caja Madrid y después en la del BFA-Bankia (2010). Hasta que en 2012 le cayeron encima todos los ladrillos de su antecesor Blesa. Según nos cuenta el propio interesado, y los colegas de partido, el pobrecito no tuvo ninguna responsabilidad en el hundimiento definitivo de Caja Madrid/Bankia. Toda la culpa fue de la auditora, del Banco de España, y de la mala suerte. ¡Ah!, y también de su desagradecido pupilo De Guindos y sus colegas de Bruselas.

Como premio a su impresionante trayectoria y gestión económica y financiera, el imputado —caso Bankia— Rodrigo de Rato ha sido nombrado consejero asesor de Telefónica —recuerdan, una de las grandes compañías públicas que privatizó—, para Latinoamérica y Europa. Una de las grandes empresas que hacen de aparcamiento dorado de ex altos cargos, exministros y expresidentes de Gobierno.

Es lo que tienen las puertas giratorias ("revolving door" para los anglosajones), altos cargos políticos/empresas privadas, que confunden y mezclan la parcela del servicio público, con la de los negocios privados y el poder económico y financiero. Sería conveniente y sano buscar la manera de que dejen de girar.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Banca Ética S.A.

Andaba yo hace unos (pocos) meses planteándome abandonar Bankia, tras treinta años de trabajo en Caja Madrid. Después de que Blesa dejara Caja Madrid como unos zorros, entró Rato tocando la campana (junto con Olivas y compañía) y terminó de destrozar el gallinero.

Por aquello de no cambiar de sector, la experiencia y demás argumentación ortodoxa e inmovilista, opté por aproximarme a la denominada banca ética y social. Siendo consciente de las limitaciones apriorísticas: edad (47 años en España significa la tercera edad laboral); personal no directivo; sindicalista. Decidí enviar mi 'curriculum vitae' a una de estas entidades bancarias. Anunciado como banco ético y sostenible y que, además, inauguraba su presencia en mi comunidad autónoma y localidad. Banco con nombre multilingüe de esencias griegas; color verde y creación holandesa.

Las áreas de acción del banco son: medio ambiente (energías renovables, agricultura ecológica, bioconstrucción, turismo sostenible); iniciativas sociales y cooperación al desarrollo (comercio justo, microcréditos); y cultura y ocio. No participa en todo lo relacionado con la fabricación y distribución de armas. Publica los segmentos de retribución de su plantilla según categorías.

Lo primero que me mosqueó (llámenme susceptible), cuando buceé un poco en la red social profesional de Linkedin, fue la existencia de directivos provenientes de la banca "tradicional", de grandes y medianos bancos. Sí, creo en la evolución personal y profesional, y en la redención de los "pecados" de los jefes; particularmente en los jefes bancarios de "vende, vende, vende" (para engrosar su retribución variable). Pero tres decenios de trabajo en banca me dicen mucho de una entidad que ficha a directivos de zona y territoriales de bancos con políticas comerciales y de venta muy agresivas (con los clientes y con los empleados).

Después de mi acción (simbólica, mas que acto de fe) de envío del currículo, como pueden adivinar, recibí la típica notificación de acuse de recibo, e inclusión en su base de datos de recursos humanos. Finalmente decidí abandonar el sector bancario, acogiéndome a la "remesa Rato" de los casi 4.000 despedidos del primer ERE. Decisión que, pese a las decepciones y deserciones sufridas (a nivel profesional y sindical), y aun con las envidias (humanas e hispanas) percibidas, sigo considerando acertada; máxime con los 5.000 nuevos despidos que se anuncian, ya con Goirigolzarri y con las rebajas de la reforma laboral Rajoy.

Vale. Lo que ofrece el banco de "los tres caminos" es muchísimo más, socialmente hablando (y si lo cumplen a rajatabla), que lo que da la banca tradicional. Cierto que es lo menos malo (o lo mejor de lo peor, según se mire). Eso sí, recuerden que donde pongan su dinero esté bajo el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), considerando que garantiza hasta 100.000 euros por depositante y entidad de crédito. Recuerden también que los ahorradores naranja de otro muy famoso grupo de seguros y financiero (también) holandés vieron peligrar sus depósitos; hasta que el Gobierno de Holanda inyectó liquidez. Ya saben: nadie da duros a cuatro pesetas (si lo prefieren, euros a noventa céntimos).

Ya me hubiera gustado que con las decenas de miles de millones de euros públicos de ayuda y financiación a la banca, en concreto a las (casi totalmente liquidadas) cajas de ahorros, se hubiera creado una auténtica banca pública y social. En lugar de haber regalado las cajas de ahorros y los bancos de cajas a los grandes banqueros.

Esa hipotética banca pública sería la que haría llegar el crédito a los autónomos, microempresas y pymes. Debería de actuar bajo los principios de banca ética y social. Apoyaría a las personas y familias en dificultades. Ya nos conocemos la consigna de que la banca está para ganar dinero; pero que no lo haga gracias al de los contribuyentes. Los mismos contribuyentes y ciudadanos a los que echan a la calle porque no pueden pagar su hipoteca.

Demasiado bonito para que el poder político y económico lo tolere. Imposible que la gran banca y sus banqueros lo permitan. Lo llaman democracia pero, desgraciadamente, vivimos en una bancocracia. Banca mas que asocial, antisocial; mas que deshonesta, indecente.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Terceiro, Blesa y Rato: últimos presidentes de Caja Madrid (Bankia)

El pasado 26 de noviembre se ha producido la dimisión en bloque del Consejo de Administración de Caja Madrid. Para los que no lo sabían o recordaban, dicho Consejo estaba (todavía) presidido por el insigne expresidente de Bankia, D. Rodrigo de Rato y Figaredo (ese gran gestor de Bankia, según sus colegas del Partido Popular). Este acto, por imperativo legal (que no ético), supone el fin de los 310 años de historia de la caja de ahorros; se inicia el camino a su conversión (junto con el resto de cajas de Bankia) en Fundación.

Jaime Terceiro Lomba fue presidente de Caja Madrid entre los años 1988 y 1996. Recientemente le ha sido otorgado el premio Rey Juan Carlos de Economía (por un jurado presidido por el gobernador del Banco de España). Nada que objetar a los méritos que haya podido acumular para dicho galardón, desde el punto de vista técnico, científico o académico. Sí tengo algo que decir (en primera persona) respecto a sus méritos profesionales en su etapa de presidente de la Caja madrileña.

Se dice que hizo de la Caja una de las más solventes. Y seguro que fue así, en el ámbito estrictamente bancario y financiero. Sin embargo, respecto a las relaciones laborales, recuerdo su mandato como una etapa nefasta; acercándose, quizá, la época de la gestación y constitución del engendro de banco de cajas llamado Bankia. Se permitieron atropellos laborales y jurídicos (no aplacados, todo hay que decirlo, por los sindicatos más representativos en la Entidad), tales como la supresión de departamentos informáticos porque al director de relaciones laborales le apetecía. En su etapa final se cumplió el hito histórico (único que recuerdo en los 30 años que trabajé en la Entidad) de retraso de varios días en el abono de salarios.

El concepto de directivo y dirigente en España no termina de asumir que la gestión de las empresas no pasa exclusivamente por conceptos económicos tales como economicidad, rentabilidad y productividad. El valor añadido de los recursos humanos queda recluido a los discursos. Un buen gestor económico que ejerce o tolera una política inadecuada hacia sus empleados, es un mal gestor, y en este caso un mal presidente.

Se queja el Sr. Terceiro del lastre que suponen los órganos de gobierno de las cajas. Pero él mismo se benefició y utilizó los poderes de dichos órganos (políticos y sindicales) para acceder y mantener su poltrona durante ocho largos años.

El sucesor de Terceiro en la presidencia de Caja Madrid, Miguel Blesa de la Parra, compareció el 27 de noviembre en la Comisión de investigación de "Bankia", en el Congreso de los Diputados. Podemos destacar su altanería y chulería en la sede parlamentaria, quizá fruto de su posición acomodada tras trece años de gestión (muy generosamente retribuida), blindada por el hormigón de la construcción y el clientelismo político y sindical. Quién le iba a decir al inspector de Hacienda lo de sí que iba a dar su amistad con el colega José María Aznar. Parece que D. Miguel es uno más que pasó por la Torre Caja Madrid, con una gestión fantástica y sin ninguna responsabilidad en su ruina final, rematada por su sucesor Rato.

Sermonea, con una gran cara, que la estafa de las participaciones preferentes se debe a que los españoles no nos leemos la letra pequeña. Que se lo diga a algún cliente invidente al que le vendieron este producto. O a los que les decían que invertían en un producto seguro a plazo fijo. O a los que "forzaban" los tests de riesgo; así nos enteramos de abuelos, muchos con la educación básica o (semi)analfabetos, que son perfectamente conocedores de las mecánicas de la Bolsa y la renta variable, deseosos de invertir los ahorros de toda su vida en un producto perpetuo y de riesgo. Miles de clientes engañados, abusando de su confianza y proximidad al director bancario de turno, de su oficina de toda la vida en el barrio.

Sobran los comentarios respecto a la normalidad que el exinspector de Hacienda atribuye a los apartamentos en Miami, y al vehículo de medio millón de euros. Con este razonamiento es lógico que volviera a soltar el rollo de que todos vivimos por encima de nuestras posibilidades; los bancos por encima de todos, por lo que se ve, siendo ahora rescatados y/o financiados con el dinero público (incluyendo el de las familias desahuciadas por esos mismos bancos). Que le pregunten a los trabajadores y trabajadoras de Bankia qué opinan. Ahora que se anuncian 6.000 nuevos despidos (a incrementar a los cerca de 4.000 del vigente ERE) y el cierre de 1.100 oficinas.

Los órganos gestores de las Cajas de ahorros no son los culpables, "per se", de su (casi) desaparición. La finalidad social que las Cajas ejercían a través de las Obras Sociales (sí, manifiestamente mejorables, pero sociales) estaba pervertida por haber sido los órganos ejecutores de la especulación financiero-inmobiliaria. Y con la vergonzosa y responsable inhibición de los organismos reguladores: gobernadores del Banco de España (BE) y presidentes de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Con la excusa de la despolitización y la profesionalización –¡qué gran gestión profesional la del político Rato en Bankia SA!– se han liquidado impunemente, con miles de millones de euros de dinero público de rescate.

La gran banca siempre se quejaba de que las cajas de ahorros actuaban como bancos pero sin revestir la forma de una SA (y era cierto). Ahora ya no se quejan. Han conseguido liquidar y apropiarse del sistema de Cajas, con la connivencia de la clase política; renunciando a la creación, con el dinero público de todos los ciudadanos, de una auténtica banca pública y social. Qué gran jugada. Qué gran expolio.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Banqueros misericordiosos

¡Qué tiempos aquellos! Los directores de oficinas bancarias y notarios conducían la mano de los clientes en las firmas a destajo de hipotecas inmobiliarias. Todo eran facilidades. No se preocupen ustedes; la tasación nos da para el piso, los muebles, el coche e, incluso, para las vacaciones –aunque la finalidad, legal y operativa del producto, fuese la compra de vivienda–.

Si había problemillas con el límite de endeudamiento; pues consiga una nómina o un certificado de la empresa (falsos) con retribuciones más altas. O vemos la forma de incluir como ingreso ese dinerillo que deposita en la cuenta (teóricamente "b" o "negro"); como un alquiler (no declarado), etc., etc. Qué amiguetes estos directores bancarios.

Si la tasación no alcanzaba. Llamadita de la oficina bancaria al tasador de turno. ¿Hasta dónde podemos llegar? Es que si la operación se firma, ganamos todos. Muy efectivas las líneas directas con los teléfonos móviles de los tasadores, sobre todo cuando la compañía de tasación pertenecía al mismo grupo bancario (ya que no podía ser del propio banco); truquillos jurídicos.

La burbuja inmobiliaria y financiera daba para todos. Notarios; registradores de la propiedad; bancos; cajas de ahorros; establecimientos financieros; aseguradoras... En la banca incidían de forma especial los bonus, retribuciones variables y ascensos; al amparo de la estructura jerárquica piramidal.

En las entidades con retribuciones variables para toda la plantilla, se volvía a repetir: "ganamos todos"; vende (hipotecas), vende, vende. Evidentemente las variables más importantes se incrementaban proporcionalmente al ascenso en los puestos de responsabilidad. El empleado/la empleada aspiraba a director/a; el director/la directora que más hipotecas vendía, aspiraba a la dirección de zona; el de zona a la de negocio; y así sucesivamente. Los objetivos, igualmente "en cascada" partían de las plantas más altas de las sedes centrales, sin importar mucho las características socio-económicas de las zonas de cada oficina. Lo primordial era/es vender lo máximo posible, para aumentar mi bonus y ascender lo más rápido posible.

Pero, vino la crisis/recesión/(gran) depresión económica. Las facilidades bancarias se tornaron en puertas cerradas. Y las puertas cerradas fueron tiradas de una patada por la policía y la comisión judicial de desahucios, para ejecutar el lanzamiento a la calle de la correspondiente familia, que no pudo hacer frente a esa fabulosa hipoteca para toda la vida.

Los "grandes" partidos políticos estatales, PP y PSOE, impidieron en varias ocasiones que prosperasen Iniciativas Legislativas Populares (ILP) para habilitar la dación en pago de la vivienda. Es decir, el cliente entrega las llaves y la propiedad al banco, y ya no le debe nada. Ahora, los bancos se adjudican la vivienda en un 60% del valor de tasación inicial (ya sabemos que normalmente hinchada, si es de hace años); quedando el cliente endeudado por el resto (mas intereses, costas, etc.) –50% si presenta un tercero para mejorar levemente la oferta que éste haga en la subasta–.

Los propios jueces denuncian las vergüenzas del sistema de desahucios español. La abogada general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) ha dictaminado que la ley de desahucios española viola la normativa comunitaria.

Tras los últimos trágicos suicidios de personas que iban a ser desahuciadas, los inmisericordes banqueros nos quieren hacer ver que ahora se compadecen de los pobres clientes que pierden su hogar. Dan una "tregua unilateral" para casos de "extrema necesidad". Marcan muy bien el guión que, obedientemente, ejecuta a pies juntillas el Gobierno del Partido Popular.

El bipartido PP/PSOE se arroga el monopolio de resolver la situación –pudiendo haberlo hecho hace mucho tiempo, ahorrando la pérdida de vidas humanas–. En ello han estado varios días, mareando la perdiz.

Y nuestras peores sospechas desgraciadamente se han cumplido. El Partido Popular ha decretado. Ha "reglamentado" el guión de las patronales bancarias, listando los casos de extrema necesidad. Deja fuera los casos en los que ya se ha ejecutado el desahucio. Es "excepcional" y "temporal". No modifica la ley hipotecaria ni, por supuesto, obliga a la dación en pago.

No se puede crear "inseguridad jurídica" a la banca, para que todavía dé menos financiación de la que concede. Banca, por otra parte, rescatada con cantidades ingentes de dinero público. Tanto Bankia y compañía, como el resto. ¿O es que el Banco Santander, el BBVA, La Caixa; no toman dinero público del Banco Central Europeo (BCE) al 0% ó al 1%? Y ¿esto no es una "ayuda" pública?

No se puede poner en riesgo la privilegiada financiación de los banqueros a determinados partidos políticos. Socavaríamos los cimientos de la sagrada democracia parlamentaria. No podemos minar los sólidos pilares de mármol del sistema financiero.

¿Partido Popular sensible? ¿Gobierno piadoso? ¿Banqueros misericordiosos?

viernes, 2 de noviembre de 2012

Acosar y derribar a los ciudadanos

"No podemos permitir que España se derrumbe", ha declarado el presidente norteamericano Barack Obama. Añade el presidente y candidato a la reelección: "España es el país más grande. Los problemas de Grecia obviamente son más graves, pero es un país más pequeño". 'We can?'

Más allá de las lecciones de "Barrio Sésamo" sobre las diferencias entre grande y pequeño, y de la traducción al castellano; qué diantres ha querido transmitirnos el presidente del imperio USA.

Evidentemente España contiene varias veces tanto la extensión en kilómetros cuadrados como el número de habitantes de Grecia. Pero hace tiempo sabemos que la preocupación de los mercados, de la gran banca, de los especuladores financieros, y del poder político gubernamental a su servicio, no es precisamente la geografía o la demografía, sino mas bien su dinero y los intereses de su dinero. Réditos acrecentados con el dinero de todos los ciudadanos, empleado en rescatar bancos. Bancos que toman el dinero público del Banco Central Europeo al 0 ó 1%, y lo prestan al Estado al 6 ó 7%.

Mientras que los bancos griegos deben 88.900 millones de dólares a otros bancos (13.400 a Alemania; 44.400 a Francia; 10.500 a Reino Unido; 4.500 a Estados Unidos); sus bancos son acreedores de otros en 33.500 millones de dólares (10.900 de Chipre; 11.700 de Reino Unido).

Los bancos españoles adeudan 483.600 millones de dólares a otros bancos (146.100 a Alemania; 114.700 a Francia; 83.100 a Reino Unido; 45.900 a Estados Unidos); mientras que otros bancos les deben 614.800 millones de dólares (54.500 de Alemania; 27.500 de Francia; 31.000 de Italia; 391.200 de Reino Unido).

Sólo hay tres países europeos con un saldo positivo en los balances entre créditos concedidos y deudas pendientes. Las deudas pendientes de cobro de la banca alemana ascienden a 1.251.600 millones de dólares (un billón doscientos cincuenta y un mil seiscientos dólares; saldo de 127.800 millones de dólares). 975.500 millones de dólares pendientes de la banca francesa (362.400 millones de dólares de saldo positivo). 483.600 millones de dólares de la española (saldo de 131.200 millones de dólares). Para la banca de Italia (-126.400 millones de dólares); Irlanda (-206.700); Portugal (-102.200); Grecia (-55.400); el saldo es negativo (las deudas pendientes superan a los créditos concedidos).

Detrás de este baile de cifras entendemos mejor el interés de USA, Alemania, Francia, Reino Unido, en que sus bancos cobren sus préstamos y los réditos de sus préstamos, al precio que sea.

Entendemos muy bien la mercantilización de la sanidad y la salud, cediendo los hospitales (como en la Comunidad de Madrid) a la empresa privada, para repartir el negocio y enriquecer a los de siempre; habiéndose demostrado la ineficiencia de este sistema (en Madrid y en el Reino Unido). Que no se preocupen los accionistas, cuando tengan pérdidas y presenten concurso de acreedores, ya acudirá el Gobierno al rescate (como en el caso de las autopistas) con dinero público.

En España se entienden peor declaraciones como las del caradura excopresidente de Novacaixagalicia, Julio Fernández Gayoso, avalando las pensiones millonarias de los ex altos cargos que hundieron y arruinaron a las cajas, por ser los "culpables del éxito".

No se entienden, en un país en donde uno de cada cuatro trabajadores está desempleado, alcanzando la escalofriante cifra de 5.778.000 personas. Que ha destruido en el pasado verano 96.900 puestos de trabajo. La reforma laboral de la "flexibilidad" (empresarial) lo ha sido tanto que ha eliminado 179.400 puestos de trabajo indefinidos, entre julio y septiembre. El "ajuste" inicial que preveía el Gobierno del PP (para después crear millones de puestos de trabajo) va para largo. Sabían perfectamente lo que hacían, abaratando y facilitando el despido. ¿O también esperaban "buenas prácticas" de los patronos, como los banqueros con los desahucios?

Es lógico que les preocupe el derrumbe de España, de la España bancaria y financiera, y no les preocupe lo más mínimo el acoso y derribo de los ciudadanos; la privatización de la salud y el desmantelamiento de la sanidad, la educación y cultura, la dependencia, los servicios públicos y la función pública. Sin ningún rubor; sin escrúpulos; sin piedad; con saña; con regocijo.

viernes, 26 de octubre de 2012

Mayoría absoluta de desafección política

Se ha escrito y hablado mucho sobre las recientes elecciones autonómicas en Galicia y Euskadi. Comencemos por las primeras lecturas.

Euskadi. Se ha cumplido el guión previsto. Los nacionalistas de derechas del EAJ-PNV consiguen la mayoría (27) de los 75 escaños del 'Eusko Legebiltzarra'/Parlamento Vasco —aun así, con 3 escaños menos que en 2009—, con un 34,64% de los votos. Seguidos de la izquierda 'abertzale' de EH BILDU (21 escaños; 25% de votos). Bajón del bipartito de gobierno —de hecho, ya que el PP apoyó parlamentariamente al PSE-EE, sin formar parte del Gobierno—. PSE-EE/PSOE, con 16 escaños (9 escaños menos). PP, con 10 escaños (3 menos).
UPyD mantiene su escaño. Todo esto adornado con una nada despreciable abstención de 34,17%.

Galicia. Núñez Feijóo ha respirado tranquilo (seguramente Rajoy Brey incluso se ha fumado un puro). La derecha del PP alcanza la mayoría absoluta (41) de los 75 escaños del Parlamento de Galicia —3 escaños más respecto a 2009—. Y con recortazos incluidos.
Descensos, sin paracaídas. PSdeG-PSOE, con 18 escaños (7 escaños menos). Los nacionalistas del BNG, con 7 escaños (5 menos). Irrupción de la izquierda del AGE/EU-ANOVA, nada menos que con 9 escaños. Supone el resurgimiento, cual ave Fénix, como líder de Alternativa Galega de Esquerda, del septuagenario Xosé Manuel Beiras, antiguo miembro y presidente del BNG.
La abstención gallega supera a la vasca, cifrándose en un 36,2%.

Es evidente que la 'Lehendakaritza' va a ser ocupada nuevamente por la derecha del Partido Nacionalista Vasco, en la persona de Íñigo Urkullu. No merece la pena detenerse en las barbaridades, estupideces y sandeces que hemos leído y escuchado en los medios de comunicación de derechas, respecto a los importantes resultados de Euskal Herria Bildu —ejemplo: el Tribunal Constitucional es culpable de la ascensión de los (pro)etarras, etc., etc.—.

En las segundas lecturas, procede algún comentario adicional referente a Galicia; debido a los paralelismos, asociaciones y derivaciones que se han establecido con el gobierno del Partido Popular en el Estado español.

Enfrentando este resultado autonómico del PP con el que alcanzó en Galicia en las elecciones generales del 20 de noviembre de 2011. En el 2011 obtuvo 855.732 votos, frente a 653.934 votos de 2012. Es decir, una disminución de 201.798 votos (23,58% menos).

Extrapolando los votos autonómicos del PP en estas elecciones, teniendo en cuenta la abstención y los no-votos al PP, obtendríamos que un 71,66% de los votantes censados gallegos no depositaron la papeleta del Partido Popular. Dicho de otro modo, 71 de cada 100 ciudadanos gallegos (mayores de edad) no votaron al PP.

Gracias al jurista y matemático belga Victor d'Hondt, y su Sistema o Ley D'Hondt, el PP de Galicia tiene el poder absoluto legislativo y ejecutivo. Es así, por muy nerviosos que se pongan los políticos y comunicadores ortodoxos ante las matemáticas (especialmente los que están en/cerca de los gobiernos y/o los partidos más representativos). Se protegen acusando de pretender deslegitimar la representación política y la democracia, de despreciar los poderes del Estado, y otros desvaríos similares de distracción.

Pretenden engañarnos, una vez más, diciéndonos que los resultados de Galicia convalidan las políticas estatales ("nacionales") del Gobierno del Partido Popular. Los resultados de Galicia no legitiman, en ningún ámbito territorial, los brutales recortes económicos, sociales, educativos, culturales, sanitarios, de dependencia, de los servicios públicos y la función pública, de los gobiernos del PP.

Corresponde la valoración científica de si tenemos "los políticos que nos merecemos" a los politólogos, sociólogos y psicólogos. Mientras tanto, nos gustaría que nos dejaran de tratar como a borregos.

Determinada clase política no quiere entender y desprecia la desafección expresada en el "no nos representan". El desacuerdo del pueblo soberano con el sistema electoral y de partidos, con la estructura político-social. Hoy se une la vergüenza de un poder político que subvenciona con decenas de millones de euros a la banca; y que consiente (en connivencia y complicidad) que esa misma banca desahucie a ciudadanos desesperados, ciudadanos que llegan a la trágica decisión de quitarse la vida. Lo llaman democracia, cuando la realidad es que malvivimos en una bancocracia.

viernes, 27 de julio de 2012

Rato sobrevivió a Olivas

La relación personal entre Rodrigo de Rato y José Luis Olivas debió de empezar con algo parecido a hermanos de leche política.

De Rato. Doctor en Economía Política. Ministro de Economía en la era Aznar. Momento económico fácil y dulce, donde se gestaba con mimo la burbuja inmobiliaria; de la que parece ser que todos mamábamos, antes del complicado parto inoportuno. Exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI). Expresidente de Bankia. Presidente de Caja Madrid.

Olivas. Abogado, seducido por las mieles de la política. Expresidente no electo de la Generalitat Valenciana. Exvicepresidente de Bankia. Expresidente del Banco de Valencia. Expresidente de Bancaja.

Y parece que la relación terminó como hermanastros financieros mal avenidos. Como polos contrarios del mismo imán.

José Luis Olivas dimite de la presidencia del Banco de Valencia (grupo BFA/Bancaja) en octubre de 2011. En noviembre el banco es intervenido (osea, nacionalizado con fondos públicos) por el Banco de España por 3.000 millones de euros.

No dándose por aludido, sin despeinarse, continua como vicepresidente del Banco Financiero y de Ahorros (BFA)/Bankia hasta su dimisión en noviembre de 2011. Y, con la misma raya en el pelo, permanece como presidente de Bancaja (grupo BFA/Bankia) nada menos que hasta mayo de 2012 (como pueden adivinar, previa dimisión).

Rodrigo de Rato dimite/es invitado a dimitir como presidente de BFA/Bankia en mayo de 2012, unos días antes de la salida de Olivas de la presidencia de Bancaja.

Pero ha sido más longevo (mercantilmente hablando, claro) que su colega Olivas. Incomprensiblemente sigue ostentando la presidencia de Caja Madrid (el que ríe el último ríe mejor). Que sepamos, en los Estatutos de Caja Madrid no está prohibida la dimisión del presidente.

Se podría decir que la participación de Caja Madrid en el BFA/Bankia (como la de Bancaja y las otras cinco cajas de ahorros del SIP) está muy próxima al 0%. Pero es que siguen funcionando los órganos de gobierno (hasta la probable conversión en Fundación, en la asamblea general prevista para septiembre). Por ello, es de suponer que el señor Rato sigue percibiendo los (importantes) emolumentos correspondientes al cargo.

Rato compareció ayer ante la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados. Comparecencias que pretenden sustituir a la Comisión de investigación que los grandes partidos tuvieron miedo de constituir, y con las que pretenden lavarse la cara.

Como era de esperar, armado con muchos papeles y sin ninguna calculadora, le echó la culpa al Banco de España, personificado en su expresidente Miguel Ángel Fernández Ordóñez (alias MAFO).

No nos explicó cómo se puede pasar de un beneficio de 305 millones de euros a unas pérdidas de 2.979 millones de euros (resultado neto; 4.300 millones antes de impuestos).

Tampoco explicó cómo su hoja de cálculo arroja un plan de saneamiento con un coste de 6.000 millones de euros, cuatro veces menos que los 24.000 millones de euros de Goirigolzarri (19.000 millones mas los 4.465 millones que inyectó el FROB I). No es extraño que sus compas del Partido Popular estén la mar de contentos, porque "no hizo sangre".

Ayer Rato lamentó que MAFO le conminara a incluir a Bancaja, obedeciendo militarmente. Pero (curiosamente) dijo no a La Caixa, suponemos que porque le dio la gana (política).

Elena Salgado (exministra de Economía) lo hizo muy bien e, incluso, sigue pensando lo mismo que hace meses.

Julio Fernández Gayoso (excopresidente de Nova Caixa Galicia), "no tomó ninguna decisión personal porque no podía".

Narcís Serra (expresidente de Caixa Catalunya), "la caja no gozaba del estado de salud que presuponía".

Adivinanza: ¿quién nos toma más el pelo? En este adn hispánico de echar la culpa al vecino, va a resultar que somos los ciudadanos los responsables de la gestión, ejecución, supervisión y auditoría de las entidades financieras. Los mismos ciudadanos que hemos pagado, estamos pagando, y sufriremos y pagaremos por generaciones los 1,2 billones de euros inyectados hasta ahora a la banca europea, más los nuevos 100.000 millones de euros del rescate bancario español.

Mea culpa.

viernes, 8 de junio de 2012

Yo no vendí participaciones preferentes

Cada día vemos los cientos de casos de ciudadanos engañados con las participaciones preferentes –producto financiero complejo y perpetuo–. Entre los afectados hay ancianos; jubilados y pensionistas; analfabetos (que firmaban con la huella dactilar). Clientes, muchos de ellos, sin conocimientos financieros, ni tan siquiera básicos o elementales.

Es difícil hacer ver que todos estos conciudadanos superaran afirmativamente los correspondientes (y obligatorios) cuestionarios de cultura financiera y conocimiento del elevado riesgo en el que incurrían. Hace poco escuchábamos el testimonio de un hijo, apesadumbrado por el caso de su anciana madre, ¡ciega!

Ciudadanos confiados a los que, en muchos casos, les contaron que invertían en un producto equivalente a un plazo fijo (falso); con un interés garantizado (falso); y que podrían recuperar su dinero en cualquier momento –hasta que el mercado secundario se rompió, con la explosión de la burbuja inmobiliaria y financiera, y la crisis/recesión/depresión económica con la que los especuladores nos castigan, para enriquecerse aún más–.

Personas que, confiadas en el asesoramiento financiero de la dirección y/o empleados de su sucursal bancaria, depositaban los ahorros conseguidos a lo largo de muchos años de trabajo, esfuerzo y sacrificio.

Españoles que ahora escuchan decir al ministro de Economía, Sr. De Guindos, que fue un error vender ese producto a particulares, cuando estaba pensado para inversores mayoristas e institucionales. ¿El Sr. ministro quiere decir, sin pronunciar la palabra, que se trata de una estafa? Ejecutada durante muchos años, por cierto.

Mucho más indignante resulta la colocación de estos productos por parte de las cajas de ahorro. Entidades asociadas a las obras sociales. Y, por lo que se ve, entidades que presuntamente estafaban a los mismos ancianos del hogar del pensionista de su obra social.

He trabajado durante casi treinta años en una caja de ahorros (en la que ingresé y ascendí por oposición). De esas que han convertido en bancos, con miles de millones de euros públicos –ahora intervenida y "nacionalizada"–. He visto cómo evolucionaba con gran rapidez, financieramente hablando, hasta no distinguirse de un gran banco.

He asistido (y sufrido) al nombramiento y ascenso de jefes y directores, en muchos casos no por sus capacidades, sino por la cantidad de ladrillo que se financiaba y el número de productos que se colocaban (dejemos aparte el peloteo y otras técnicas conocidas, para conseguir el puesto por "dedazo"). Eso de un producto adaptado al cliente es solo el mensaje del anuncio de televisión; la realidad es, casi siempre, un cliente adaptado al producto.

Lo importante era conseguir los objetivos bancarios y parabancarios (vender, vender, vender), el salir bien retratado en la campaña comercial de turno; fuera como fuera, y al precio que fuera. Una vez se consiguiera el puesto superior y el ascenso, el "terreno quemado" quedaba para los de atrás; la pirámide jerárquica ejercía su función protectora y de privilegios. Y el puesto, cuanto más alejado de la atención al público, mejor que mejor.

Todos tenemos derecho a ganarnos la vida dignamente. Y en los puestos comerciales y de ventas, la dignidad tiene que pasar también por la praxis de venta y colocación de los productos a los clientes. No se puede aplicar en abstracto aquello de la "obediencia debida" del ejército (aunque las empresas sean jerárquicas, y algunas veces parezcan militares).

Nunca vendí participaciones preferentes. Si me hubieran ordenado venderlas, primeramente no habría orientado el público objetivo a los colectivos que mencioné al principio. Llegado el caso, hubiera dejado de ingresar algunos cientos de euros correspondientes a la variable, por no cumplir los objetivos. Y no habría engrosado la sustanciosa variable del director de turno.

Los productos financieros que vendí a los clientes, siempre intentaba que se adaptaran a las características personales de estos. Nunca vendía un producto ocultando información; o sin decir toda la verdad sobre él; o mintiendo.

Por eso (y por otras muchas cosas) nunca me ofrecieron un puesto de dirección. Ni falta que hacía.

viernes, 18 de mayo de 2012

La calamitosa gestión de Rodrigo Rato en Bankia tiene premio

Pese a la que está cayendo. Pese a las desastrosas, y me atrevería a decir que presuntamente delictivas, gestiones de las cúpulas de las cajas de ahorro. Pese a los brutales recortes sufridos por los ciudadanos.

Seguimos sin ver a ninguno de los responsables financieros, banqueros, políticos; no ya en la cárcel, sino ni tan siquiera imputados.

Continuamos enterándonos, además y para mayor escarnio, que se siguen marchando con sus indemnizaciones y planes de pensiones millonarios. Se van de rositas, con la cuenta corriente hinchada; sin ninguna explicación, sin ninguna exigencia gubernamental y/o administrativa de cuentas.

Fijémonos, por ejemplo, en el caso del flamante expresidente de Bankia y del Banco Financiero y de Ahorros (BFA), Rodrigo de Rato.

Comienza con una retribución de 2,3 millones de euros. Con la reforma del sistema financiero (una de ellas), (bajo el mandato de Bruselas y las vergüenzas de los 4.465 millones de euros de dinero público inyectados en Bankia), se reduce en 1,7 millones de euros, pasando a la nada despreciable cifra de 600.000 euros anuales.

Sumemos a lo anterior los 2,26 millones de euros/año del consejero delegado Francisco Verdú (mantenido por el nuevo presidente Goirigolzarri). Sumemos los 1,6 millones de euros/año del todavía presidente de Bancaja, expresidente del también intervenido Banco de Valencia y exvicepresidente de BFA-Bankia, José Luis Olivas. Sumemos los 576.000 euros/año de José Manuel Fernández Norniella.

El blindaje por cese de Rato estaba fijado inicialmente en 2,8 millones de euros (dos años de salario fijo, como Verdú).

Y nos enteramos que el magnífico exgestor de Bankia, el que ha terminado de rematar definitivamente la entidad (tras más de 15 años de reparto de poltronas en Caja Madrid, dirigido por el PP de Madrid; igual podemos decir de Bancaja y el PP valenciano), el teóricamente dimitido Rato, va a percibir su blindaje; es decir, sus 1,2 millones de euros. A cambio de una ¿misteriosa? cláusula de no trabajar para la banca en dos años ("no competencia"), estipulación habitual en los contratos de los directivos y ejecutivos.

Recordemos que Bankia ha sido re-rescatada por los 4.465 millones de euros del (¿préstamo?) FROB-1. Y que necesitará otra inyección de liquidez, que va desde los 7.000 a los 15.000 millones de euros (quién lo sabe a ciencia cierta; parece que lo conocerán Black Rock y Oliver Wyman, o Goldman Sachs, o..., antes que el propio Banco de España y ¿Deloitte?).

Un gran premio de consolación, y de desesperación para los ciudadanos/accionistas-a-la-fuerza de Bankia.

¿Qué parte de ese premio es de dinero público? ¿Es una "indemnización" o un incentivo para mantener cerrada la boca? ¿Cuándo veremos (además de al anciano Madoff) a los ladrones de guante blanco en la cárcel, y sin indulto previo?

domingo, 13 de mayo de 2012

Rodrigo de Rato, El Breve

Tuvo el honor de ostentar la cartera de Economía, en el gobierno de José María Aznar (1996-2004), en el que, junto con la ayuda de sus fieles pupilos Luis de Guindos y Cristóbal Montoro, se ocupó de inflar convenientemente la burbuja inmobiliaria (aquella que los banqueros, inmobiliarias y especuladores decían que no existía ni existiría).

En la pugna por la candidatura a la presidencia del Gobierno, allá por 2003, el César Aznar tocó con su dedo sucesorio a Mariano Rajoy. Como premio de consolación, había que buscarle una digna y muy bien retribuida salida.

En el año 2004 movilizó a la diplomacia y al gobierno español (presidido por Zapatero) para conseguir su puesto de director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI). Con un compromiso de seis años, dejó a todos con un palmo de narices, marchándose a mitad de mandato.

Don Rodrigo de Rato Figaredo, el Doctor tesinando de sí mismo, volvió a su patria. Y coqueteó en la banca, con puestos en los bancos de Santander y en Lazard.

Le gustó lo de jugar a ser banquero. Y le buscaron una poltrona en la presidencia de Caja Madrid (hace poco más de dos años), tras una encarnizada batalla librada contra el presidente a derribar, el amigo de Aznar, Miguel Blesa. Para ello contó con la inestimable ayuda (a regañadientes) de Doña Esperanza Aguirre, cansada de que Blesa no hiciera lo que ella quería en su Caja y su Comunidad de Madrid.

Bajo su presidencia se creó un engendro bancario, utilizando la modalidad financiera de Sistema Institucional de Protección (SIP), fusionando siete cajas de ahorros; un banco de cajas, liderado por Caja Madrid y Bancaja –mucho ladrillo para tan pocos hombros–: el bebé se llamó SIP Júpiter. Posteriormente se rebautizó como Banco Financiero y de Ahorros (BFA), banco malo y matriz de la hermana melliza que se inscribiría como Bankia.

Para esta operación el Estado inyectó un "préstamo" de 4.465 millones de euros de dinero público. Se cerraron cientos de oficinas, y se autorizó un ERE de 4.000 despidos.

Ahora, para no intervenir directamente Bankia, asistimos a otra prestidigitación financiera. Se "estataliza" el banco matriz, BFA, convirtiéndonos todos los ciudadanos en accionistas de los 4.465 millones de euros del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria, FROB-1, (ya sabemos, aquel dinero que era un préstamo que había que devolver con intereses). Y hay que inyectar más euros de las arcas públicas, no se sabe cuántos; se habla de unas cifras de vértigo que van desde los 7.000 a los 15.000 millones de euros. Por supuesto, sin emplear esa falsa nacionalización en crear un Banco Público y Social, que eso los señores grandes banqueros (Botín, González, Fainé) no lo toleran; se quedarían sin el reparto de su trozo del pastel, y a muy buen precio (público).

Sin depurar las responsabilidades del anterior presidente Blesa y sus directivos y ejecutivos (de los cuales muchos continuaron, y otros se han ido con indemnizaciones y pensiones millonarias), y sin ninguna intención de ventilar las de Rato y su equipo ¿saliente?, ni del resto de los gestores (políticos o no) que han herido de muerte a las cajas de ahorros (luego rematadas en el Parlamento); sustituye a Rato el exejecutivo del BBVA, José Ignacio Goirigolzarri, el del plan de pensiones multimillonario, que parece se aburría mucho en su despido/jubilación de oro.

Y nos pretenden vender que Rato lo ha hecho muy bien. Que al pobre le han engañado el (inexplicablemente todavía) presidente de Bancaja y expresidente de Banco de Valencia, José Luis Olivas, con la ayuda del Banco de España (se supone que supervisor), escondiendo los ladrillos levantinos debajo de la alfombra de la Torre Caja Madrid. Que la responsabilidad es de Zapatero y su gobernador saliente del BE –que también–, Fernández Ordóñez.

Incluso la presidenta de la Comunidad de Madrid, y su vicepresidente, se unen a sus coros peperos. Cuando, por imperativo legal (Estatutos de Caja Madrid), a través de su Consejería de Economía (¿no tiene nada que contar Antonio Beteta, el anticafelito?), tiene el deber de fiscalizar a la Caja de Ahorros.

Nos vienen con esas, después de más de tres lustros de capitanear el poder y el reparto de poltronas en Caja Madrid. Con la ayuda, todo hay que decirlo, de algunos partidos, y de algunos sindicatos.

Muchos ánimos a todos mis excompañeros de Caja Madrid, ante los durísimos tiempos que tendrán que vivir.