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lunes, 20 de abril de 2020

Más justicia social y tributaria, menos mercadotecnia de covid-19


Abundan en los ​medios de comunicación​ las noticias relacionadas con gestos, en forma de acciones, donaciones y ayudas, por parte de grandes empresas y corporaciones, motivadas por el coronavirus SARS-CoV-2. Una reacción habitual es la de pensar que "a caballo regalado no le mires el diente".

Cabría hacerse, al respecto y en relación a estas empresas y empresarios, varias preguntas. 

En primer lugar, cómo son sus medios de producción y venta; su impacto en el planeta; las condiciones laborales que los proveedores aplican (o imponen) a su mano de obra. 

En segundo lugar, cómo son las condiciones laborales de sus trabajador​e​s: salario, horario, tiempo de trabajo y descanso, conciliación, igualdad, salud laboral, convenio colectivo (si lo hubiere). 

En tercer lugar, cuál es su nivel de contribución fiscal a la sociedad: ​qué​ impuestos​ presentan​ y cuánto pagan; si aplican o no ingeniería tributaria para la elusión fiscal; si operan, de forma directa o indirecta, a través de paraísos fiscales. 

En cuarto lugar, cómo se comportan con su personal, tanto en el Estado de Alarma por el coronavirus, como antes (y después): han presentado eres o ertes; han despedido; modifican sustancialmente las condiciones de trabajo; respetan o por el contrario presionan para evitar el ejercicio del derecho de huelga; facilitan o entorpecen la libre sindicación y la acción sindical; pagan puntualmente el salario real y legal, y sus cotizaciones; pagan o compensan las horas extraordinarias; cumplen en el trabajo con las condiciones adecuadas y preceptivas de prevención de riesgos laborales. 

No nos olvidemos de las eléctricas y gasísticas. Son muy activas en 'solidaridad', pero, que sepamos, no han bajado el precio desproporcionado que nos facturan a los consumidores. Y la prohibición de cortar los suministros de energía​ a los hogares​, durante el confinamiento, se debe a un decreto gubernamental, no a su iniciativa. 

Antes de aceptar regalos envenenados (y con importantes deducciones fiscales incluidas), exíjase, primero, el pago realmente proporcional de impuestos; un trato justo a los trabajadores y a los recursos naturales del planeta; y respeto por el resto de seres vivos. Después, toda la ayuda y donaciones que quieran. Esto sí sería una buena mercadotecnia; aunque la mejor, por inexistente, es la de quienes donan y ayudan de forma anónima.

También sería un detalle, de los contribuyentes altruistas -incluidos los particulares y personajes más o menos famosos-, que excusaran escenificaciones próximas a la caridad y beneficiencia, evitaran el postureo en redes sociales, y se acercaran más a la dignidad de la persona.

jueves, 19 de marzo de 2020

COVID-19: El Estado debe intervenir y ocupar los establecimientos sanitarios privados

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Vivimos tiempos de desinformación. El COVID-19 ha agravado, en una proporción considerable, el oscurantismo e intoxicación habituales provenientes de los grandes medios de comunicación. Otro peligroso virus, informativo.

Los platós de televisión siguen contando con las mismas caras y voces. Han debido de estudiar un curso acelerado por correspondencia, para reconvertirse en científicos, virólogos, epidemiólogos, neumólogos...

No hemos visto, oído o leído, ninguna información que indique la intervención y ocupación de camas hospitalarias privadas. Tal y como autoriza el artículo 13.b) del decreto (lamentablemente "Real" decreto) 463/2020, por el que se declara el estado de alarma. (*)

Norma que también autoriza la intervención de los establecimientos del sector farmacéutico. Nos gustaría saber la justificación de esta inacción, en las circunstancias de alerta sanitaria actual, y con el déficit de camas y recursos sanitarios públicos -humanos y materiales-.

Al fin y al cabo sería una reversión, temporal, que no haría justicia al saqueo neoliberal ejercido en la sanidad pública en las últimas décadas. Es indignante escuchar a las extremas derechas en sus exigencias de dotar de medios a la misma sanidad que ellos han ninguneado y desmantelado. Tan indignante como sus genuflexiones lacayas ante los corruptos reyes borbones.

En la bonanza económica todas estas legiones de bucaneros capitalistas neoliberales preconizan el libre mercado, la libre empresa, y el enriquecimiento sin fin. La fuerza del capital a costa de la fuerza del trabajo -la espalda de la clase trabajadora- y el sufrimiento de la pobreza. En tiempos de crisis, tocan a la puerta del papá Estado, para que les ayuden; y dejan en la cuneta, como siempre, a las clases populares. ¿Dónde están -recuerden- los 60.000 millones de euros del rescate bancario? ¿Cuántos, de los 200.000 millones de euros de "rescate del coronavirus", van a llegar a la población realmente necesitada?

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(*) Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19.
(...)
Artículo 13. Medidas para el aseguramiento del suministro de bienes y servicios necesarios para la protección de la salud pública.
El Ministro de Sanidad podrá:
(...)
b) Intervenir y ocupar transitoriamente industrias, fábricas, talleres, explotaciones o locales de cualquier naturaleza, incluidos los centros, servicios y establecimientos sanitarios de titularidad privada, así como aquellos que desarrollen su actividad en el sector farmacéutico.
(...)

domingo, 1 de febrero de 2015

¿Vivimos en un Estado de Derecho?: 'Ciutat Morta'

Hace años que descarté la existencia del Estado Social. Tras el visionado del documental "Ciutat Morta" ('Ciudad Muerta'), dirigido por Xavier Artigas y Xapo Ortega​, ​tengo serias dudas de vivir en un Estado de Derecho. ​

Duro, impactante y de calidad​​; un revulsivo para las conciencias. ​Trata sobre el conocido como "caso 4-F" (Barcelona, 2006), ​sobre​ el desalojo de un edificio ocupado, que desembocó en la agresión a un agente municipal, por la cual quedó en coma vegetativo. Y en la venganza policial, con la detención irregular y torturas de varios jóvenes; dos de los cuales, Patricia Heras y su amigo, ni siquiera estaban en el lugar de los hechos. Su injusta condena. Y la decisión tomada por Patricia, tras el calvario sufrido, de quitarse la vida. Relato docudramático, de unos hechos brutales, que te revuelven interiormente.

El trabajo es de 2014, y ha obtenido varios reconocimientos. Se ha popularizado a raíz de su emisión (tras múltiples trabas), en enero de este año, en la televisión pública catalana. Eso sí, con los cinco minutos censurados (por orden judicial, y que pueden visionarse en la versión íntegra de Internet) de la comparecencia ante el juez de Víctor Gibanel, ex​ jefe de información de la Guardia Urbana de Barcelona.

Además del componente humano, y los impactantes testimonios de los protagonistas, es significativo el relato de los hechos por parte de los abogados; las irregularidades de la instrucción –indignante el comportamiento de la tristemente conocida jueza–, y el falso testimonio y torturas policiales. Muy ilustrativamente nos recuerdan que hay jueces en el Tribunal Supremo que juraron las franquistas ​Leyes​ Fundamentales del Movimiento. Se afirma, acertadamente, que si bien la (no tan modélica) Transición fue fallida, en el poder judicial ​ni siquiera se ha efectuado –no olvidemos que un juez​, Baltasar Garzón,​ fue apartado de la carrera judicial por intentar instruir la causa de los crímenes franquistas–. Y que la ideología mayoritariamente conservadora de la judicatura se refleja en las sentencias​: es de ilusos pensar que la ideología de los jueces (conservadora o progresista) queda fuera de la redacción de las sentencias.​

La Fiscalía se niega a reabrir el caso. El Tribunal Supremo, ¡incrementó las penas de los condenados! El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña se limita a criticar las "descalificaciones gratuitas" del documental. Sólo queda la esperanza de​ un posible recurso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y/o la inculpación del verdadero autor material de la agresión.

El documental contribuye a mantener vivo el recuerdo de Patricia Heras y, en cierta forma, a otorgarle la justicia que le fue negada por los tribunales. Patri, In Memoriam.

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¿Vivimos en un Estado de Derecho?: "Ciutat Morta" ('Ciudad Muerta'), documental completo (subtitulado en castellano): http://youtu.be/BF28b04mhck

viernes, 6 de junio de 2014

Abdicación de Juan Carlos I y proclamación de Felipe VI: el nudo franquista

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"Todo va a seguir igual". Así contestó la reina consorte Sofía de Grecia, en su reciente visita a la ONU, al ser preguntada por la abdicación de su cónyuge, el rey Juan Carlos I.

Una corta y significativa frase, digna heredera de la conocida "Todo está atado y bien atado"​, atribuida al sanguinario dictador Francisco Franco. Todo va a seguir igual, a la velocidad del rayo. Si en un fin de semana reformaron la Constitución, para introducir un techo de déficit público. Si en pocos días se cargaron la justicia universal, para contentar a norteamericanos y chinos –y dejar en la impunidad a asesinos, genocidas, torturadores, piratas, tratantes de blancas, narcotraficantes–. En dos semanas van a dejar ventilado el asunto de la sucesión dinástica borbónica. Si pusieran el mismo ahínco y rapidez en medidas contra el gran fraude fiscal, sociales, y redistributivas del trabajo y la riqueza, seríamos la envidia de Europa.

Los españoles seguimos siendo inmaduros para decidir el modelo de jefatura del Estado. Los poderes fácticos se encuentran muy cómodos con una monarquía títere que les ampara. Es un riesgo inútil preguntar al pueblo; no vaya a ser que opte por la república. Una presidencia de la república a elegir cada varios años; ¡qué lío! Mejor el mismo –en masculino, gracias a la Ley Sálica (establecida en España por Felipe V)–, durante varias décadas.

Resulta curioso y sospechoso el cambio de criterio de Su Majestad el Rey. De no quererse ir ni a tiros (de cazería de elefantes), ni a hija e hijo político imputados, pasa, en pocos meses, a abdicar del trono. Su mensaje de abdicación tardó horas en ser grabado; dicen que por las lágrimas de emoción. Podrían ser lágrimas de rabia, por verse obligado a dejar el "cargo" vitalicio y hereditario. Por abdicar, a regañadientes, de la Corona. Le ha ganado la partida Isabel II del Reino Unido –quizá por la ayuda de la ginebra, como en el caso de la Reina madre–.

Desde luego el momento ha sido estratégico. Aprovechando la actual mayoría absoluta (y absolutista) parlamentaria, PP-PSOE. Después del batacazo electoral en las Elecciones Europeas; con la sorpresa de Podemos y el repunte del voto de izquierdas. No debían tener muy claro que los resultados electorales del próximo año les permitieran colocar y colarnos, por segunda vez tras el franquismo, a un Borbón.

Le tienen más miedo a las próximas elecciones que al desempleo, la pobreza y la desigualdad. No se olvidan de las Elecciones Municipales de 1931, cuyo resultado supuso la proclamación de la II República Española. Es una cuestión ética y estética, no genética. Es la sincronía de la elección popular, frente a la anacronía de la perpetuidad dinástica.

Todo el aparato mediático estaba dispuesto para la campaña de márquetin monárquico. Publirreportajes y monográficos en la prensa escrita; programas de radio y televisión. Juan Carlos I, el libertador y padre de la patria, héroe del golpe de Estado de 1981 (?), valedor de la democracia. Felipe VI, el discreto y muy bien formado, heredero de la mejor genética de cada uno de sus regios progenitores. La progresía periodística, de la mano del "TDT party". Escenarios cómodos, como actos con empresarios y plazas de toros, para asegurarse los aplausos.

Si pudieran utilizarían el método Ludovico ("La Naranja Mecánica", novela y película) forzándonos, mediante drogas y ojos permanentemente abiertos, a contemplar el descarado y estomagante lavado de cerebro promonárquico. Si no pueden condicionar a los jóvenes, o a las cientos de miles de personas que salieron a las calles reivindicando un referéndum, siempre les quedarán los niños –y el ministro Wert–. Total, estos cientos de miles de ciudadanos republicanos, son a sumar al millón docientos mil frikis que votaron a Podemos. Afortunadamente cada vez les cuesta más narcotizarnos. Nos quedan varias semanas/meses por delante: primero la abdicación; después la proclamación (coronación, entronización); luego el mundial de fútbol; a continuación más Felipe VI y reina consorte Letizia...

Del anciano Rey cazador campechano, pasamos al joven Rey superpreparado. Tan formado como tantos miles de jóvenes españoles. De los que tienen que abandonar el país en búsqueda de empleo. De los que podrían optar a ser presidente o presidenta de la república; sin importar la nobleza de su cuna y de su sangre, ni su sexo. Felipe de Borbón siempre podría presentarse como candidato a la presidencia de la república; pero en igualdad de condiciones respecto al resto de sus conciudadanos –que no súbditos–. Su padre, ahora que perderá por unos meses su irresponsabilidad penal, ¿responderá de dónde proviene su multimillonario patrimonio? Máxime cuando, según parece, llegó al trono con una mano delante y otra atrás. No se llegará a tal situación, ya lo están apañando: lo incluirán en la enorme lista de los 10.000 aforados españoles; de los cuales 2.300 son políticos –Alemania, Reino Unido, Estados Unidos: ninguno; Portugal e Italia: sus presidentes–.

El nudo del franquismo es muy fuerte. No permiten que el pueblo lo desate, pacíficamente y con la fuerza de las urnas. Pero un nudo puede deshacerse de dos formas. Como manifestó Alejandro Magno, tras conquistar Frigia y cortar el nudo gordiano: "Tanto monta cortar como desatar". La tercera está más cerca. Ya nada sigue igual. Nada será igual.

jueves, 20 de marzo de 2014

Del falso documental de 'Operación Palace', al falso debate del estado de la nación

​El veintitrés de febrero de 1981, por la tarde, estaba en clases de bachillerato, en el instituto público ("nacional", por aquella época) de mi barrio madrileño; donde cursaba BUP. Tenía quince años. Seguramente los recuerdos de aquella tarde/noche se mezclan con las informaciones –generalmente en los aniversarios– de los medios de comunicación, retumbando con los gritos de la (cientos de veces repetida) frase del uniformado de tricornio, Tejero, a los diputados: "¡Quieto todo el mundo!".

Iba a las clases del último turno, de las cuales salíamos sobre las diez y media de la noche. Recuerdo, o creo recordar, cuando llegué a casa, el sonido de la música militar en la radio. No consigo acordarme del ambiente del instituto, entre los profesores y alumnos; teniendo en cuenta que el Congreso ya había sido asaltado por un teniente coronel de la Guardia Civil, de pistola fácil, el ya citado Antonio Tejero. Ni siquiera acierto a recordar si las clases se impartieron con normalidad, o si salimos antes de la hora prevista.

Recuerdo, o creo recordar, que por aquella época no tenía inquietudes político-sociales. Mi retina almacenaba todavía, habiendo pasado varios años –lo caprichosa que es la memoria–, las imágenes de dos pósteres, colgados en los centros públicos y oficiales, las tiendas y comercios, con el texto y los retratos de los protagonistas: "Último mensaje de Francisco Franco", y "Primer mensaje del Rey". Los veía –o, al menos, mi memoria los ve como un vívido recuerdo– cada vez que compraba en la panadería de enfrente de casa, la del enjuto y mayor don Emiliano; pegados con papel celo en los baldosines. Pero no sentía nada especial por estar viviendo los primeros años de la Santa Transición. Todavía no era consciente de lo atado y bien atado que el anterior jefe de Estado, el generalísimo Franco, había dejado el tinglado sucesorio. En forma de una monarquía hereditaria (democrática y parlamentaria, por supuesto). Recuerdo, o creo recordar, que mi mayor preocupación era estudiar y sacar buenas notas. Y, también, los mensajes de mi madre, para que tuviera presente que ya tenía que pensar en empezar a trabajar –como así fue al año siguiente; motivo por el cual iba a nocturno–.

Soy seguidor del periodista Jordi Évole desde sus inicios de "Follonero", de la primera etapa de Salvados. Desde el principio hasta el final del visionado del falso documental (o 'mockumentary'; 'mock': burla, simulación) sobre el golpe de Estado, Operación Palace, enfrenté y comparé lo que la emisión me presentaba, con el ensayo de Javier Cercas Anatomía de un instante (Mondadori, 2009). No me cuadraba con los datos históricos y periodísticos contrastados por Cercas. Y, finalmente, me quedé con las mismas dudas y las mismas sospechas, sobre quién fue el "Elefante Blanco" del 23-F; o, como dirían los defensores de las teorías "conspiranoicas" de los atentados terroristas de Madrid, del 11 de marzo de 2004, el "autor intelectual".

Me han parecido excesivamente desproporcionadas y virulentas, las reacciones de determinados periodistas, en este caso puristas y ortodoxos. Entiendo (pero no comparto su opinión) a los que creen que Operación Palace resta prestigio profesional a Évole. Respeto a los que dicen que ya no volverán a seguirlo periodísticamente. Puedo comprender a los que se han sentido engañados.

Pero me resulta paradójico y contradictorio que muchos de esos prestigiosos periodistas no se escandalicen, ni se rasguen de la misma forma las vestiduras, ante las mentiras diarias del Gobierno de España. Mentiras que se pronuncian también, en vivo y en directo y en diferido, en sede parlamentaria. Cuando Rajoy dice que los ciudadanos ya notan que salimos de la crisis económica. Cuando Montoro dice que los salarios no se reducen, sino que crecen moderadamente. Cuando Gallardón dice que el anteproyecto de ley del aborto protege los derechos de las mujeres, y que no ha indultado a ningún político corrupto. Cuando Mato dice que la asistencia sanitaria es universal. Cuando Wert dice que la religión no está en las aulas públicas, y las becas aumentan. Cuando Báñez dice que "el mercado laboral ya se ha dado la vuelta". Cuando Fernández nos habla de las bondades de las cuchillas pasivas y las pelotas de goma salvavidas, en la valla y aguas de la frontera hispano-africana. Etcétera. Y cuando, tanto el presidente del Gobierno como todos estos ministros y subordinados, siguen conservando sus diferentes carteras y cargos.

Continuaré siguiendo los trabajos de Jordi Évole. No me sentí engañado, tras las pertinentes explicaciones posteriores, por Operación Palace. Me siento irritado por el hecho de que no conoceremos los detalles del sumario judicial del 23-F hasta dentro de varias décadas. Me cabrea el ejercicio y la justificación continua de la corrupción. Por el contrario, sí que me sentí engañado en el último debate del estado de la nación. Auténtico falso documental, en un falso debate, de una falsa realidad, por un Gobierno falsario.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Mirar con los ojos cerrados

“Nacemos solos, vivimos solos, morimos solos. Solo a través del amor y la amistad podemos crearnos la ilusión por un momento, de que no estamos solos” (Orson Welles​). Entre ambas íntimas soledades biológicas, y también físicas, del nacimiento y de la muerte, nos queda el camino (más o menos largo) de la vida.

He estado convaleciente —aún lo estoy, reincorporándome paulatinamente al mundo de los videntes— durante varias semanas, debido a una intervención quirúrgica ocular de vítreo-retina. Son varias las reflexiones de la experiencia. El aprecio de la salud resalta cuando careces de ella; el recuerdo de la falta de visión, en sus últimos años de vida, de mi madre; la mayor comprensión, y solidaridad, con los invidentes y personas con problemas visuales. Y el privilegio de haber sido intervenido en pocos días; y el apoyo y cuidados de mi familia más cercana.

También he comprobado lo efímero y etéreo de la vida digital. Si en las redes sociales no tuiteas y retuiteas, publicas en el muro, pulsas un "me gusta" o un "más"; entras en un estado de coma vegetativo virtual. La amistad digital queda absorbida por la impersonalidad electrónica de Internet.

La dificultad para leer, y el deslumbramiento y molestias originadas por la luz y las pantallas, me conducían a descansar cerrando los ojos intermitentemente. A ratos escuchaba música, a ratos escuchaba la radio; y también escuchaba la televisión. En esta oscuridad terapéutica y sonora, he ido observando y apuntando retazos sobre las reflexiones de los acontecimientos, sociales y políticos, de estas últimas semanas.

Hace años que distintos juristas, atrevidos en su momento, advirtieron de la dudosa legalidad de la llamada "doctrina Parot". Se hizo ingeniería jurídica para sortear el principio de irretroactividad penal. El retraso de más de dos décadas en modificar el Código Penal de 1973 (franquista), se pretendió suplir actuando sobre los beneficios penitenciarios en el cumplimiento de las penas: aplicando la reducción de pena sobre la totalidad de la condena (y no sobre la pena máxima de prisión); elemento modificado en la reforma de 1995 (que entró en vigor en 1996). Y la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha dado la razón a esos juristas, sentenciando que dicha doctrina viola dos artículos de la Convención Europea de Derechos Humanos. De los diecisiete jueces (de reconocido prestigio) de la Gran Sala del TEDH, ha sido el "socialista" juez español el que ha "engañado" a otros quince; siendo "culpable" de la anulación de la doctrina y de la consiguiente puesta en libertad de asesinos en serie, terroristas y violadores.

Continuando con los razonamientos jurídicos, sin abandonarnos en los instintos y sentimientos viscerales, algo más desapercibida ha pasado una sentencia del Tribunal Constitucional (TC). Con una sala de lo social muy dividida, el alto tribunal considera que la extinción del contrato de trabajo en el período de prueba (desistimiento empresarial) de una embarazada (cuyo estado de gestación era, parece ser, desconocido por la empresa), no es despido nulo. El TC deniega el amparo ante un supuesto que, de haberse producido en un contrato con el período de prueba superado, se hubiese sentenciado como despido nulo. No hay lesión de derechos fundamentales; no hay vulneración de la tutela judicial efectiva, en relación con el derecho a la no discriminación por razón de sexo. Un coladero, para que los empresarios se deshagan de las trabajadoras embarazadas en los (cada vez más dilatados) períodos de prueba. Lo votos particulares de los magistrados que se negaron a apoyar semejante tesis, difícilmente van a sonrojar a los que firman la sentencia; ni a lavar los malos presagios con los que empieza la nueva etapa de mayoría conservadora en el tribunal. El reparto político de sillones, judiciales o no, impregna todo de una desagradable pestilencia.

Eurovegas. Por una vez Bruselas sirve para algo. A Al Capone no le encarcelaron por mafioso; le condenaron por fraude fiscal. El lupanar del Eurovegas-Alcorcón de Sheldon Adelson no se queda en Madrid. Y no por la negativa de los gobiernos estatal, autonómico y local, a disminuir (todavía más) los derechos laborales; o por la negativa a permitir que los camareros contraigan cáncer de pulmón por autorizar fumar (quebrando la ley antitabaco); o por regalarle una fiscalidad de saldo —y otra interminable lista de vergonzosas prebendas—. No se instala porque la Unión Europea considera que "atenta contra la libre competencia del juego". El decrépito Adelson se lleva su decrépito modelo de negocio a Asia. Probablemente les ha estado vacilando durante meses a Aguirre, González, Mato, Báñez, Rajoy...; mientras el Partido Popular se arrastraba y entonaba a coro un patético "Bienvenido Mister Adelson". Y posiblemente ha utilizado a España como moneda de cambio y regateo con otros destinos preferidos. No deja de ser paradójico: el Gobierno de España presume de que cada vez nos parecemos más a Asia —la Asia de Europa—, con las bajadas de salarios y pérdida de derechos sociolaborales; a la par que Asia se europeíza tímidamente, incrementando salarios y derechos.

Endurecimiento (más aún) del Código Penal, a golpe de titular de prensa. Y de la Ley de Seguridad Ciudadana, para infundir un carísimo miedo a las protestas; acallando el descontento a golpe de multas administrativas, ejerciendo el Estado gubernativo de juez y parte —ya que no les agradan las sentencias judiciales que no condenan a los manifestantes—; y refuerzo e incremento de materiales antidisturbios. Como muy bien dice Javier Marías: leyes neofranquistas. Para reforzar este incremento represivo el ministro de Justicia, Ruiz-Gallardón, va a custodiar, mediante vigilancia policial, cada gestación y a cada gestante; sirviéndose de la nueva Ley de interrupción del embarazo. Añora don Alberto los tiempos pasados de la peligrosa clandestinidad, en los que los padres pudientes enviaban a sus hijas a abortar a Londres; esos mismos padres declarados antiabortistas, que acuden a las manifestaciones convocadas por la jerarquía católica. No digamos nada de la vileza de excluir en la ley el supuesto de graves malformaciones fetales. Entendemos porqué su padre dijo: "mi hijo Alberto, ese sí que es de derechas". El ministro del Interior, Jorge Fernández, ilustre miembro del Opus, sale en defensa de las concertinas de la frontera africana; esas cuchillas que pasivamente desgarran la piel. El ministro Fernández demuestra lo gran católico que es, y lo poco cristiano. Líbrenos Dios de semejantes gobernantes.

Eliminación del pago a cargo del FOGASA del 40% de la indemnización del despido objetivo, en empresas de menos de 25 trabajadores. A la ministra de Empleo, Fátima Báñez, se le ha aparecido la Vírgen del Rocío —a la que tanto inboca—, para que se entere de una vez que el abaratamiento del despido produce su incremento. Los ciudadanos vamos a dejar de subvencionar nuestros propios despidos. Y para celebrarlo, los empresarios están despidiendo a mansalva, antes de la entrada en vigor en enero de la "contrarreforma".

Del gobierno del PP, que también sufrimos en las Illes Balears, podríamos emplear varias columnas. Sólo citaré una de las últimas ruindades de nuestro farmacéutico 'president', José Ramón Bauzá. Ningún representante del Ejecutivo autonómico asistió al acto de ingreso en la Real Academia Española de la Lengua (RAE), el pasado noviembre, de la escritora mallorquina Carme Riera. Sin embargo Bauzá, por las mismas fechas, sí hizo hueco en su agenda para asistir a la fiesta del diario "La Razón". ¿Es porque Riera escribe en catalán? También escribe en castellano; además de ser, a mayor abundamiento, catedrática de literatura castellana. Las disculpas posteriores del 'president', con la boca pequeña, de poco nos sirven. Es más, estamos hartos de falsas disculpas, y escasos de dimisiones; especialmente de políticos de tan poca talla, y grande desvergüenza. Nos quedamos con las sabias palabras de Carme: "No me hacían falta los políticos, pero lamento su ausencia por los mallorquines". "Los amigos compensaron otros vacíos, aunque no me hacía ninguna especial ilusión que acudieran los gobernantes isleños".

En las televisiones continúan las legiones retribuidas de contertulios. Las mismas caras en diferentes cadenas, y en distintos programas del mismo medio o grupo de comunicación. Grandes opinadores, sabios y expertos en cualquier área y disciplina; pero con un denominador común, en los grandes medios de comunicación: el casi nulo cuestionamiento, directo o indirecto, del poder mercantil y del sistema capitalista.

Entre los programas con cierto calambre en las conciencias, está el "Salvados", de Jordi Évole. Y el humor ácido de "El Intermedio", de El Gran Wyoming —José Miguel Monzón gana cuando se pone serio en artículos de prensa, libros, y entrevistas (como la que le hicieron en "La Sexta Noche")—. A continuación destaco lo que considero más relevante de los últimos programas de "Salvados" (participaciones preferentes; entrevista a Pérez-Reverte; precariedad laboral; lavado de dinero negro).

Participaciones preferentes. Producto híbrido, complejo y perpetuo donde los haya, ruina de miles de familias humildes estafadas. Un presidente de la CNMV (Manuel Conthe) prohíbe su comercialización (sin denuncias de los bancos ni consecuencias legales); el siguiente (Julio Segura) la reactiva, porque caso contrario "hubiera sido prevaricación". Habla un exdirector de Caja Madrid (Bankia), que suponemos abandonó el banco de cajas con el ERE de 2012 (no sabemos si por voluntad propia, o por "invitación"): vendió un millón de euros de preferentes en su oficina, porque el resumen del producto y las cuentas (falseadas) de la Entidad no le hacían dudar. ¿Y eso justifica el vender el producto como un plazo fijo, o con el preceptivo test de conocimientos financieros del inversor rellenado previamente por la sucursal? Ocultar algunas de las características de un producto es una forma de mentir. El exdirector dice que ahora intenta recuperar el dinero que le colocó a familiares y amigos; lo que no cuenta es la retribución variable y demás beneficios que le reportaron, a él y a su oficina (y a la Entidad, que dirían Blesa y sus directivos), el cumplimiento de los objetivos marcados.

Al hilo del rey de las preferentes. Salen a la luz algunos de los miles de correos del expresidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, el meritorio recomendado de José María Aznar. Estos correos se encuentran en el limbo judicial, porque son del ámbito privado; extraña interpretación, cuando corresponden a la cuenta de correo corporativo del expresidente. Están repletos de tratos de favor, a amiguetes y políticos, pagados a precio de oro con el dinero de la Caja. Irónicamente le contesta al hijo de Aznar que Caja Madrid no es su cortijo; quién lo diría, con el contenido de lo poco que hemos leído, habiendo actuado y vivido como un señorito (con la asistencia de capataces políticos y sindicalistas), o como mandado del señorito Aznar. El pobre Blesa está preocupado por conseguir un juez imparcial; y porque le hayan arruinado su reputación y vida profesional. No le preocupa nada haber arruinado (con la ayuda de Rato) a la Caja madrileña. Tampoco se le veía muy preocupado años atrás, en su suntuoso nivel de vida; o rodeado de las cabezas de sus piezas de caza.

Pérez-Reverte. En la tormentosa relación de lector, atracción/repulsión, que mantengo con el académico de la lengua don Arturo; coincido con él en dos afirmaciones vertidas en la entrevista de Jordi Évole. La primera, que la gente está deseando y esperando a que termine la crisis, para hacer exactamente lo mismo que antes de que estallara. La segunda, que en España nos ha faltado una guillotina —léase una revolución a la francesa, cortando y rodando determinadas cabezas—.

Precariedad laboral. Vemos a sindicalistas y trabajadores veteranos de la industria del automóvil, defender las dobles escalas salariales: salarios sensiblemente inferiores del personal de nueva entrada; y menos beneficios sociales para este grupo de menor antigüedad. A cambio de qué: teóricamente del mantenimiento del empleo (y de los beneficios de los más antiguos, claro). Pero los patronos son insaciables, siempre hay salarios, derechos y puestos de trabajo por recortar. También escuchamos a un sindicalista francés —sí, la misma Francia republicana y revolucionaria que citábamos arriba—, y la lucha por evitar el cierre de la fábrica metalúrgica de su localidad. Le oímos relatar cómo unos cincuenta trabajadores luchaban por los puestos de trabajo de dos mil; encontrándose con el juego sucio del multimillonario empresario y la indiferencia e incomprensión del resto de compañeros —los mismos compañeros que les daban palmaditas en la espalda, cuando consiguieron que la fábrica no se cerrara—. Malos tiempos para la solidaridad y la lucha obreras.

También nos instruimos en lo fácil que es, para el poder económico y financiero, lavar el dinero negro. Tan solo hacen falta dos cosas: falta de escrúpulos, y mucho dinero.

Los españoles somos expertos en perder la fuerza por la boca. En Navidad compartimos mesa con los compañeros de trabajo, jefes, u otras personas que nos han hecho la vida imposible el resto del año. Sin embargo, el librarnos de estos gobernantes tiene una solución más sencilla, que se podrá ejercitar dentro de dos años. Se llama elecciones, a través de unas papeletas que se depositan en urnas. No sería necesario recordarlo, ahora que es difícil encontrar ciudadanos (trabajadores, pensionistas, desempleados...) que reconozcan haber votado al PP.

"Vivir es fácil con los ojos cerrados", se titula la última y reciente película del director David Trueba. "Malinterpretando todo lo que ves", añade John Lennon en la canción de 'The Beatles' "Strawberry Fields Forever".

Mirar es fácil con los ojos cerrados. Interpretando críticamente lo que vemos.

viernes, 19 de abril de 2013

Rajoy en 'playback', 'mass media' y contertulios habituales

Nos estamos acostumbrando a las ruedas de prensa del presidente del Gobierno de España, retransmitidas por la pantalla plana desde su burbuja insonorizada de cristal. Lo ha hecho tras las últimas reuniones de la Junta Directiva Nacional del Partido Popular. Es como cuando, en un gran espectáculo o mitin electoral (que viene a ser lo mismo), se colocan pantallas exteriores para que sea contemplado lo que sucede en el escenario; y así contentar e incrementar el auditorio que no ha podido entrar.

No sabemos muy bien si la retransmisión era en directo, o asistimos a la reproducción de un mensaje grabado (en terminología Cospedal, "en diferido") o, quizá, a un Mariano Rajoy digital recreado informáticamente. A la escena se une el bochornoso y triste espectáculo que dan los medios de comunicación —salvo honrosas y escasas excepciones—, contemplando el discurso digital del presidente del PP en la "salita" de prensa de al lado, retransmitiendo y tomando notas en sus cuadernos y ordenadores portátiles.

El "sin preguntas no hay cobertura" se empleó (y funcionó) con la ministra de Sanidad, Ana Mato, en el plantón que le dieron los corresponsales en Nueva York. Pero aquí, en casa, los periodistas domésticos de los medios domesticados no se atreven a aplicarlo. Si el PP y su presidente prefieren seguir ejerciendo su tan pronunciada transparencia mediante el contraste de una pantalla, que lo hagan: que lo emitan desde su sede de la calle Génova a través de internet (en directo o en diferido); pero que se encuentren con la sala de prensa vacía.

Se nota la impronta que los poderes mercantiles y políticos ejercen a través de las propiedades de determinados medios de comunicación y persuasión (prensa, radio, televisión). Se aprecia claramente en los tan actuales y tan de moda "debates" televisivos. Están, por una parte, los que se celebran en los grandes medios generalistas donde, al menos aparentemente, encontramos comunicadores, periodistas, opinadores y contertulios de "izquierdas" y de "derechas" —para los más púdicos, centroizquierda y centroderecha—. Y luego tenemos los de la llamada "TDT Party", ultra/derecha católica y política (para los que se ofendan, "ultraliberales"), donde los antagonistas se presentan como "conservadores" y "progresistas" ("progres").

Es asombroso ver la presencia de colaboradores estrella de la "TDT Party" flirteando en otras grandes cadenas. Su simbiosis pasa por un programado mimetismo, que escenifican mordiéndose un poco la lengua. El asombro disminuye cuando vemos que a alguno de ellos se le ha acabado el chollo de generosas facturaciones (por cortas intervenciones) en la televisión "pública" madrileña.

No escuchamos a estos progresistas cuestionarse el brutal sistema capitalista y las leyes de mercado, responsables de la catástrofe socioeconómica que sufrimos las clases no pudientes, reforzada por los ataques a la ciudadanía de sumisos gobernantes bajo las órdenes de la troika. No pasan de una refundación del capitalismo al estilo Sarkozy: reinvertarlo para que todo siga igual. Los que dicen ser de ideal y valores republicanos, se transforman en monárquicos/republicanos "juancarlistas" y "felipistas" —el heredero al Trono mejor formado de la historia de la monarquía hereditaria española, nos publicitan—.

Es similar a cuando la cabecera de un rotativo de enorme difusión, en el preámbulo de una entrevista al economista James K. Galbraith, nos presenta a éste y a Paul Krugman y Joseph Stiglitz como "economistas de izquierdas". Todo a la izquierda que se puede estar sin poner en cuestión las bases esenciales del régimen económico capitalista como orden social, elemento de producción y "creador de riqueza" (muy mal distribuida).

Resulta llamativo comprobar cómo muchos de esos contertulios en nómina se pasean por las radios, televisiones y programas (compatibilizando horarios en la misma y diferentes emisoras); y escandaloso que algunos de ellos acepten intervenir y compartir mesa de debate con voceros de la extrema/derecha (para los que se lleven las manos a la cabeza, "ultraliberales").

Hay caras con el abono garantizado, como el director de "La Razón" (nombre presuntuoso donde los haya; del mismo grupo empresarial de una de las televisiones de la que es asiduo). O un expresidente de Cantabria, al que le dejan nada menos que una hora de publirreportaje grabado ("mojando el ojo"), a unir a anteriores de "vengo a hablar de mi libro" —da la sensación que preparando las próximas elecciones autonómicas, a las que manifiesta querer presentarse—; al mismo tiempo que aparecía en directo en una cadena "rival". Todo ello en fin de semana, y en horario de máxima audiencia.

A modo de pequeños oasis las grandes cadenas mantienen algún programa "crítico", como el del periodista antes conocido como "El Follonero", o el de "El Gran Wyoming". Para encontrar un remanso de debate e información no controlada ni de portavocía del poder mediático, hay que refugiarse en medios de comunicación alternativos (prensa digital, radios, internet). Por citar alguno, véanse los debates de "La Tuerka" ("con mano izquierda", sin complejos y plural); o "Fort Apache" ("tertulia política de resistencia").

Quizá comprenderíamos muchas más claves, relativas a los medios de comunicación de masas, si trascendieran los nombres de periodistas que aparecen en los famosos "papeles de Bárcenas", según el también periodista Raúl del Pozo: "Hay periodistas y ocho o diez nombres que estremecerían". "Ahí se habla de empresas de comunicación, distribuidoras, empresas de vino, periodistas de radio y televisión...".

En este país, y en esta sociedad, es muy difícil ejercer el pensamiento crítico, y no dejarse aleccionar por el pensamiento único. Pero, aun siendo complicado, "sí se puede".

viernes, 23 de noviembre de 2012

Catalunya y las cloacas del Estado

Si hiciéramos un poco de historia-ficción imaginando métodos de guerra sucia entre nuestros semejantes, probablemente podríamos retrotraernos hasta nuestros ancestros. No sería descabellado pensar en algún núcleo de primates superiores, en alguna cueva al abrigo de las inclemencias meteorológicas. Tampoco el uso de métodos más o menos violentos, sucios o secretos para conseguir armas, herramientas, comida, fuego, información; de alguna otra tribu de otra cueva. Avanzando a velocidad meteórica llegamos hasta el uso más sofisticado del espionaje bélico, la guerra fría, o los servicios secretos civiles o militares.

Ya sabemos que por el bien supremo de la patria, la conservación de las líneas geográficas de los países y, por supuesto, por la seguridad y tranquilidad de los ciudadanos; es imprescindible el mantenimiento de los ejércitos y los servicios secretos. Por este bien común hemos oído a políticos defender la necesidad de que alguien se tenga que ocupar y preocupar por las alcantarillas de la nación. Por esa máxima hemos visto cómo se pretendía justificar el uso de peligrosos atajos, en todo tipo de regímenes políticos e ideologías; en nuestra Europa occidental, para el mantenimiento de la denominada democracia. Recordemos el uso gubernamental del terrorismo para combatir el terrorismo –no comparen el terrorismo de Estado con cualquier otro "menos justificable"–.

El próximo domingo 25 de noviembre son las elecciones al Parlament de Catalunya. Convergència i Unió (CIU) ha gobernado apenas dos años, con el apoyo del Partido Popular (PP). No es extraño el soporte político, en dos partidos situados en la derecha ideológica; por mucho que ahora el PP acuse a CIU de peligroso secesionismo. Es lógico, pues, que el PP (aunque ahora pretenda esconderlo) haya apoyado unos Presupuestos de la Comunidad que actúan como arma de brutales recortes sociales y económicos. Es la misma lógica de agresión económica y social que ejecuta en el Gobierno del Reino de España (y otros autonómicos) el PP.

Parece ser que por una rabieta financiera del president de la Generalitat de Catalunya, Artur Mas, se ha puesto en campaña electoral la independencia de Catalunya. El nacionalismo de derechas catalán de Mas frente al nacionalismo de derechas español de Rajoy. Y en esta apuesta soberanista el president no se ha quedado solo. Cuenta con un importante apoyo de la sociedad catalana (dejando aparte las guerras de cifras de la manifestación de la Diada); amén de otros partidos políticos y organizaciones de diferente signo ideológico. Lo que no aclara el president es si cuando alcance esa ansiada independencia económica que le otorgaría un Estado propio catalán, se acabará el uso de la tijera de los recortes. No le oímos decir que ese hipotético nuevo Estado catalán (¿republicano o monárquico?) no contaría con las fronteras que delimitan, no ya los mapas geopolíticos, sino los poderes económicos y financieros.

Creo en Europa. Pero no en la Europa de la especulación financiera, los banqueros y las grandes corporaciones. No en la Europa de los mercaderes y el gobierno de los mercados. Creo en una Europa de los pueblos. En una Europa verdaderamente democrática, de y para los ciudadanos europeos. Y siento un profundo respecto porque los diferentes pueblos y nacionalidades tengan la capacidad de decidir sobre su futuro, sobre su encaje socio-político. Es legítimo que el pueblo catalán pueda decidir sobre ello. ¿Que es anticonstitucional? La Constitución se puede cambiar; ¿no se reformó en pocos días, para incluir un aberrante techo de gasto público?

Los defensores de la unidad del Estado se han asustado. Ante las legítimas comparaciones con otros territorios (europeos o no), como Escocia y Quebec; ponen en marcha toda su artillería política y diplomática para "aclararles" a los catalanes que la independencia supondría la salida de la maravillosa Unión Europea (UE). Que fuera de la UE y del BCE sólo se encontrarán frío y oscuridad. Que tendrán que ponerse a la cola y llamar a la puerta de entrada. Que España sería la primera en vetar su ingreso. Que España no compraría sus productos. Que las empresas huirían de su territorio. ¡Qué miedo!

Pero la investigación y el rigor periodísticos entran en juego. Un medio de comunicación (el diario "El Mundo") publica un misterioso "borrador de informe policial", acusando de corrupción a las familias Mas y Pujol. Medio de comunicación que no se caracteriza, precisamente, por su amor a la identidad socio-cultural y la lengua propia catalanas. La acusación incluye cuentas en Suiza. Del "borrador policial", ni la policía ni el Ministerio del Interior terminan de aclararse, ni encuentran físicamente dicho borrador, que a su vez dicen que contiene una recopilación de informaciones policiales y judiciales. Un auténtico cachondeo.

Respecto a las cuentas en las que Artur Mas se dice que aparece como beneficiario, esperamos que alguien nos aclare este punto, desde la óptica bancaria y mercantil. El ser beneficiario de una herencia no es delito. Si hablamos de beneficiario de una cuenta, en España podemos interpretarlo como "autorizado". Ejemplo: podemos estar autorizados en la cuenta de nuestra comunidad de propietarios, cuando ejercemos cualquier cargo en dicha comunidad, a tenor de la Ley de la Propiedad Horizontal. O en la libreta de nuestros padres; siendo ellos los titulares y responsables jurídicos de dicha cuenta. Si no se cumplieran las obligaciones tributarias, tendría que actuar la correspondiente Administración, depurando responsabilidades.

Que actúe la justicia. En los presuntos casos de corrupción política. Y en cualquier otra responsabilidad administrativa, civil o penal en la que hayan podido incurrir el resto de actores de este grotesco sainete (periodistas, políticos, empresarios, etc.). Sainete al que se ha sumado el ex teniente coronel (Guardia Civil) golpista Antonio Tejero. El digno heredero de los militares sediciosos fascistas del 36, ha presentado una denuncia contra "Arturo" Mas, por "provocación, conspiración y proposición para la sedición". Si Don Ramón de la Cruz levantara la cabeza...

Mañana es jornada de reflexión para los votantes catalanes. Es difícil predecir el impacto que tendrá el elemento soberanista. También lo es respecto a las salpicaduras de la basura proveniente del alcantarillado mediático, político y gubernamental. Seguro que los ciudadanos y ciudadanas catalanes serán capaces de decidir democráticamente su futuro. Sin olvidar los dos últimos años. Sin dejarse atemorizar. Sin dejarse engañar. Sin trucos. Sin miedo.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Más allá de una huelga de trabajadores

Ya pasó. Día después de la huelga general del 14-N. Para los grandes sindicatos, seguimiento masivo; para los patronos, gobiernos, derechas, medios de comunicación y persuasión neoliberales, no hizo huelga ni el apuntador. La manipulación de cifras es tal, que incluso el colaborador estrella de Telemadrid, Hermann Tertsch, de generosas retribuciones pagadas con dinero público (por cierto), graba la crónica del "fracaso" de la huelga... antes de que comience (parece ser que para evitar la falta de cámaras y micrófonos el día 14, como consecuencia de la acción de las hordas rojas y sindicales).

Hoy leemos titulares y escuchamos declaraciones que califican la huelga de fracaso, y las manifestaciones de éxito. Es curioso que, sin tener las cifras ciertas de huelguistas y con las diferencias abismales habituales en el número de asistentes a las manifestaciones, se sepa que hubo más manifestantes en las grandes ciudades que trabajadores en huelga en todo el Estado. Por no hablar de los parados, estudiantes, pensionistas, autónomos; que no pueden hacer la huelga "clásica" de asalariado. Debe ser que la observación de las masas de las manifestaciones no les dejó ver lo que pasó en todos los centros de trabajo de España.

Previamente a la convocatoria de la huelga general tuvimos la preparación habitual. "La huelga es un instrumento obsoleto y poco imaginativo". Son más cómodas, controlables, reprimibles y apaleables policialmente las manifestaciones y concentraciones. Quizá los sindicatos podían optar por una huelga en los festivos, de seis a siete de la mañana (por ejemplo). O una huelga "a la japonesa", trabajando el doble de la jornada por el mismo salario (algo que desgraciadamente ya sucede con habitualidad). O, por qué no, trabajar gratis.

Este argumento es similar al utilizado para convencernos de que la clase trabajadora es algo del pasado. Para decirnos que todos somos "clase media"; la de la hipoteca fácil para toda la vida, la televisión de plasma y el monovolumen último modelo; todo en cómodos plazos. Que la lucha de clases es un invento de algunos libros de historia.

"La huelga es inoportuna; en un momento económico crucial para salir de la crisis; hundirá más al país". Seguro que les decían lo mismo a nuestros antepasados; en los decenios de lucha obrera sufridos para conseguir derechos y mejoras socio-laborales. Derechos que están siendo pisoteados; sistemática, planificada, premeditada y metódicamente, en meses. Es una osadía convocar una huelga, y no seguir permitiendo que Alemania, la UE, el BCE, el FMI, y sus subordinados Gobiernos de España (central y autonómicos de derechas) impidan la más mínima recuperación del consumo y de la economía.

"Las pérdidas económicas provocadas por la huelga son enormes". Arturo Fernández, vicepresidente de la patronal estatal (CEOE) y presidente de la madrileña (CEIM), da unas cifras astronómicas. Datos (del argumentario del PP), resultantes de un burdo cálculo divisorio del Producto Interior Bruto (PIB) anual del país. Y que, si tuvieran otras muchas variables (complejas) económicas y productivas en cuenta, nos darían una producción récord. Vamos, que no estaríamos en la gran depresión actual, y todo seguiría siendo de color de rosa. Al mismo tiempo el Sr. Fernández se contradice; manifestando que la huelga ha sido un fracaso: ¿en qué quedamos?

"Los piquetes informativos son violentos". Para los que nos califican como "progresistas" debemos llevar permanentemente adherido un pósit con la frase: "condenamos la violencia". Puestos a hablar de violencia, podemos interrogar sobre las amenazas del empresario de turno a sus trabajadores: —¿Vas a hacer huelga?/¿No harás huelga, verdad? —No. —Bien, porque ya tenía preparada la carta de despido. ¿No son violentos estos comportamientos? Las herramientas de miedo, coerción y disciplina con las que la reforma laboral del Partido Popular ha dotado al patrono, refuerzan mucho más estas conductas.

"El consumo eléctrico apenas ha disminuido; ha descendido menos que en la anterior huelga general de marzo". Los hay que han intentado influir en el tratamiento engañoso del famosísimo consumo eléctrico, con trucos como encender las farolas e iluminación públicas en pleno día. Pretenden hacernos creer que, por ejemplo, en un comercio de dos trabajadores en el que haya ejercido la huelga uno de ellos, se va a consumir un 50% de la electricidad. O que el trabajador huelguista que se queda en casa no consume electricidad. También pretenden comparar la huelga de marzo, con climatología primaveral, con la de noviembre, de clima invernal.

En el apartado de consumo eléctrico es interesante leer el análisis efectuado por el colectivo de Economistas Frente a la Crisis (EFC). En su análisis científico el indicador del consumo de electricidad imputable a la actividad productiva cayó en unas cifras que oscilan entre el 58% y el 66,8% (en mediciones efectuadas cada hora, desde las 00:00 a las 24:00 horas del día 14-N).

"Muchos trabajadores no hicieron la huelga porque no podían permitirse el descuento de un día de salario". Probablemente los mismos o muchos más sí la hicieron, aunque tampoco se lo pudieran permitir. Cabe preguntarse cuántos de los nuevos miles de desempleados que no hicieron la huelga general de marzo pasado sí que habrían hecho la del 14 de noviembre... de haber tenido un puesto de trabajo.

"Los sindicatos tienen que 'reinventarse' y 'modernizarse'". Ya sabemos que la afección sindical, como la política, no anda en sus mejores tiempos. Las cúpulas de los sindicatos representativos se perciben muy apoltronadas y privilegiadas. Habría que decir, en su descargo, que no todo el mundo quiere ostentar puestos de responsabilidad en los sindicatos. Tampoco todos los sindicatos, ni todos los sindicalistas, ni todas las bases sindicales, son iguales. Deben reflexionar sobre ello, y en el porqué no han podido convencer (una vez más) a muchos de sus afiliados para que secundaran el paro.

Pero no podemos caer en la trampa. La reforma laboral ha debilitado enormemente la capacidad negociadora y de contrapeso sindical. El camino es claro: sindicatos accesorios en unas relaciones laborales absolutamente individualizadas. Trabajador, vístete con la ropa de los domingos y péinate bien; toca la puerta del despacho de tu jefe/patrón, y negocia con él tus condiciones socio-laborales (salario, vacaciones, permisos, descansos, etc.).

¿Siguiente paso? Depende de los sindicatos; de las organizaciones y movimientos sociales; de (algunos) partidos políticos. Pero, sobre todo, depende de los ciudadanos; de la sociedad; del pueblo.

viernes, 14 de septiembre de 2012

La radiotelevisión pública formateada por el PP

En los profesionales del periodismo, no ultramontano, existía la opinión compartida de que la radio y la televisión públicas españolas (RTVE) habían adquirido un alto nivel de profesionalidad, pluralidad e imparcialidad. Algunos ciudadanos diremos que es uno de los (escasos) avances ejecutados en la era del expresidente Rodríguez Zapatero.

Pero al Partido Popular no le gustaba el "modelo" del ente público. Estaba mucho más a gusto con un modelo de televisión "pública" —ya por poco tiempo, ante su inminente privatización— como el de Telemadrid, la televisión "de" Esperanza Aguirre. Una televisión manifiestamente parcial, al servicio de la presidenta y de su PP madrileño; como prueba reciente la bronca que les echó a unos reporteros de la cadena, por ir a cubrir una noticia "incómoda".

Tras ganar las elecciones legislativas generales de noviembre pasado, el Partido Popular se puso manos a la obra. Entre decretos leyes de los urgentes recortes económicos, sociales y de servicios públicos con los que no para de agredirnos, encontraron un hueco para hacer sus arreglitos en RTVE.

El Boletín Oficial del Estado (BOE), en el que siempre encontramos sorpresas en esta era de gobierno Rajoy, publica el 21 de abril el Real Decreto de modificación del régimen de administración de la Corporación RTVE. Mediante este RD se elimina el consenso político para la elección del presidente de la corporación. Aquí se sitúa el principio del fin de la pluralidad, imparcialidad e independencia informativas.

Una vez renovada y "depurada" la cúpula directiva e informativa, se empiezan a percibir y sentir los efectos del formateo de programas y de profesionales. Se trata de instalar su 'software', re-programar, a imagen y semejanza del partido.

La "incómoda" Ana Pastor (Los Desayunos de TVE), destituida. En el mismo espacio televisivo "caen" tertulianos como Fernando Berlín y Jesús Maraña. Antón Losada abandonó La 1 en febrero, como él mismo dice antes de que le "desayunaran". Xavier Fortes, de La noche en 24 horas, también fue destituido.

Por lo que respecta a RNE. A Javier Gallego 'Crudo' (Carne Cruda, Radio 3) no le renovaron el contrato. Cesan a Toni Garrido (Asuntos Propios). "Prescinden" de Juan Ramón Lucas (En días como hoy).

Paralelamente nos vamos enterando de la entrada de determinados personajes, y la re-entrada de estómagos agradecidos, más cómodos y próximos al mensaje único. Estrellas de una gran altura periodística y discreción ideológica, tales como Carmen Lomana y Bertín Osborne.

Y, como guinda (hasta el momento), la "colocación" de la mujer del cínico ilustrado ministro (de Cultura) José Ignacio Wert. Edurne Uriarte (columnista de ABC; tertuliana de la radio episcopal COPE, y de la ultraconservadora cadena de televisión Intereconomía), es la nueva tertuliana de Los Desayunos de TVE. Sólo el ministro Wert y su partido pueden hacer algo así sin despeinarse.

La temporada de informativos de TVE empieza siendo noticia los propios informativos. Relegan al minuto 25 (y quinto lugar en el Telediario de las nueve de la noche) la noticia de la Diada de Catalunya; habiendo sido portada de la mayoría de los medios de comunicación españoles (no pro-gubernamentales) y extranjeros, como la prestigiosa cadena pública británica BBC (a la que no hace mucho se equiparaba la RTVE).

Antes de concluir es obligatoria la mención del veterano reportero de TVE Vicente Romero. Director del espacio de viajes Buscamundos (La 1). La cadena quiere jubilar "forzosamente" a este profesional, como él mismo dice "por viejo" —lo cual es claramente ilegal—. Una muestra más de la moral de los nuevos directivos de la corporación.

Esta es la renovada RTVE de todos (pero más del partido político del Gobierno).